domingo, septiembre 09, 2007

De cómo arruinarle la vida a un enemigo volantero.

¿Esa persona que tanto detesta está encaminándose en la vida? ¿Acaba de conseguir su primer trabajo de volantero y usted simplemente no lo puede soportar? Siga estos 3 sencillos pasos y arruínele la vida por completo, causándole el despido (sin indemnización), la humillación frente a su patrón (y quizás sus padres) y el posible quebranto económico que puede causarle traumas en su vida adulta:
1.- Apréndase la ruta de la víctima en cuestión y, meticulósamente, revise las puertas por las que deja los volantes.
2.- Deje pasar un tiempo prudencial (léase, una hora por ejemplo), y recorra esa misma ruta recolectando cada volante dejado por la víctima. Si usted vive en un edificio, la mitad de su trabajo está hecha.
3.- Preséntese ante el local publicitado en el volante, con una pila de, por lo menos, 50 volantes. Exija hablar con el dueño, entréguele los volantes en la mano y dígale "Me parece que tu pibe no hace bien su laburo, eh... hoy me dejó todos estos volantes tirados en la puerta de mi casa!".
El resultado es inmediato. El patrón se rehusará a escuchar razones, temeroso de perder su fiel clientela (funciona mejor si usted es asiduo del local publicitado).
Las consecuencias son devastadoras como eficaces. El pobre muchacho víctima intentará resarcirse sin éxito, y la humillación posterior puede ser realmente escalofríante.
Si por casualidad esto no funciona, basta con repetir la fórmula nuevamente, pero dejando pasar, al menos, una semana de diferencia.

¡Felicitaciones! ¡Usted es ahora una basura de persona!

miércoles, septiembre 05, 2007

De cómo ser feliz con poco.

No voy a decir nada, la foto habla por sí sola.



De izquierda a derecha, y de arriba a abajo:
Marcos Mundstock, Daniel Rabinovich, Jorge Maronna, Carlos Lopez Puccio, Carlos Nuñez Cortés y Ernesto Acher.

Señoras y señores... Les Luthiers.

(y un servidor, pero eso no importa)

martes, agosto 07, 2007

De cómo narrar fábulas fabulosas.

Cierto día, caminaba por el bosque un alegre duendecillo, que cantaba una simpática canción: "Cada vez que te miro se me para, cada vez que te miro se me para... mi corazón! Se me para, mi corazón!".
El duendecillo, ocupado en sus propios asuntos, no vio a su amiguito Dante, el elefante traficante, que venía por el otro lado.
- Hey, duendecillo - dijo Dante - no me viste pasar a tu lado?
- Disculpa, amigo Dante, es que iba distraído pensando en mi alegría y mi bienestar.
- Eso es medio egoísta, pero te lo perdono porque eres mi amigo.
Dante y el duendecillo se conocían desde hace mucho tiempo. Juntos solían ir a ver a Olimpo jugar todos los sábados, previo asadete en lo de Ernesto Jaime Liemut, el mamut que, si bien gozaba de un paladar exquisito, por alguna razón adoraba el gusto del chucrut.
Se sentaron, en esa bella tarde de Febrero, a charlar de la vida, y todo lo demás (guiño cómplice), y se propusieron contarse algunas fábulas sobre sus amiguitos animales para pasar el rato. Y comenzó Dante con la siguiente historia:

La cigarra y la hormiga
En un bosque encantado (mucho gusto), vivía una hormiguita que, durante todo el verano, no hacía más que juntar más y más comida para llevar a su hogar.
Una cigarra, que vivía al lado y le afanaba el cable sin que la hormiga lo supiera, veía a su vecina juntar comida y se mofaba de ella.
- Ja ja ja - decía la cigarra con sorna - no ves que todavía estamos en verano, papá? Dejá de juntar comida que abrieron un McDonald's acá al lado... andá a la cucha que la bruja te espera y no te preocupes más.
Pero la hormiga, indiferente a sus burlas, solo atinaba a contestar:
- Tú ríete, cigarra, pero veremos quién ríe luego en invierno, cuando McDonald's no pase el control de salubridad y los chinos cierren para irse a Bariloche. Entonces me vas a rogar que te dé aunque sea un pure Maggi y yo voy a decir "ESSSSSTA".
Los meses pasaron, el invierno llegó, y McDonald's, tal como lo vaticinó la hormiga, cerró porque no pasó el control de salubridad... lo cual era esperable, porque la cigarra le batió el dato a todos sus amigos y en un santiamén el local estaba lleno de ratas, cucarachas, escarabajos, moscas, legumbres, luciérnagas, lombrices, Carlos Mata, caracoles, rayos y centellas, el zorro, el Sargento García, Charly García, Pichuqui Mendizabal y la Tota Marquez, que no es la Tota Santillán, a no confundir.
La cigarra, pues, muerta de hambre, golpeó la puerta de la hormiga, quien, ajena a todo, escuchaba una alegre canción: "En esta puta ciudad, todo se incendia y se va... matan a pobres corazones".
Como no respondía, golpeó más fuerte... pero la hormiga no escuchaba.
Entonces sopló, y sopló, y sopló, y estaba por tirar la puerta abajo cuando apareció el lobo y le cobró derechos de autor. Como la cigarra no tenía un centavo partido al medio, el lobo la aplastó, la cigarra murió, la hormiga nunca se enteró y la farolera tropezó, y en la calle se cayó.
Moraleja: Si alguna vez ves a una hormiga juntando comida para el invierno, no vayas a McDonald's.

El duendecillo quedó medio impactado por la violencia de la historia de Dante. La moraleja le llegó muy de cerca, y con un poco de repulsión todavía en su mente, se terminó su McCombo con papas medianas y respondió con su propio relato.

El zorro y las uvas
Era éste un prado poblado de arboleda y florecillas de todos los colores del arco iris... excepto violeta, porque... bueno, no había flores violetas en este prado.
En este prado feliz apareció un dia un zorro, que lavaba su ropa con Skip Ultra porque no le gustaban las situaciones trilladas. También veía McGyver los sábados a la tarde por Canal 13, usaba Opera para navegar por internet y veía Sony por la tele. Es increíble lo usado que es este animal para las marcas de productos...
El zorro caminaba sin preocupaciones, cantando una dulce melodía: "Mierda... el mamut se hizo mierda...". Se ve que el zorro no era muy amigo de Ernesto Jaime Liemut.
Llego entonces, el zorro, al pie de un árbol muy muy alto, donde pudo observar unas jugosas uvas que colgaban de una rama.
Sabido amante del vino, el zorro quiso recoger esas uvas para, en su viñedo, poder elaborar el más exquisito vino de toda la comarca. El zorro, catador innato, de paladar refinado, y buen beber, tuvo su primer contacto con el vino una tarde de Abril, cuando su madre, alcohólica empedernida... perdón, empedada, le dijo "Tomá esto, nene, es jarabe".
Claro que no era jarabe ese elixir... era... bueno, vino, o sea, creo que se sobre-entendía a esta altura, no?
El zorro no pudo más que adorar ese sabor, y jurar elaborar, con sus propias patas, el más exquisito vino que jamás existiera.
Y bueno, entonces así fue que vio estas uvas que decía, no?
En fin... el zorro quería agarrar las uvas, mas no llegaba dado que estaban muy altas.
Ofuscado, dijo: "Saltaré y saltaré, y las uvas agarraré". Y ahí volvió a aparecer el lobo reclamando derechos de autor porque dice que la frase es bastante parecida a su "Soplaré y soplaré", pero el zorro le dijo que, con ese criterio, vaya a cobrarle al autor de "Volare" que ahí es donde estaba la papota, y zafó de la multa.
Entonces, el zorro volvió a intentar agarrar las uvas, mas no llegaba de ninguna manera. Hasta que se le ocurrió una idea sublime: Usar una escalera.
Fue hasta su casa, agarró la escalerita que se había comprado en Sprayette, esa que tiene 12 posiciones distintas y te sirve para cambiar una lamparita cuando con un simple banquito también podés hacerlo y no tenés que hacer tanto quilombo; y fue de nuevo en busca de esas uvas.
Se alzó hacia el cielo diáfano, tratando de alcanzar su objetivo, estiró su brazo y agarró las uvas. Después se las morfó en el camino porque era medio boludo este zorro.
Moraleja: Si vas a decir algo, que no rime con "Soplaré y soplaré" porque el lobo tiene un buen abogado.

Dante quedó satisfecho con la historia de su amigo, y le dijo, con cierta pena, que tendrían que separarse dado que estaba llegando tarde a su casa para ver Futbol de Primera.
Así, pues, Dante y el duendecillo se fueron, cada uno por su lado, hacia su hogar. Dante iba cantando una hermosa sinfonía: "Son como tres, son como seis, hablan pavadas nomás...", y el duendecillo... bueno, el duendecillo tenía un iPod.

Y así culmina esta bella historia dedicada a quien hoy cumple medio siglo de vida... Marita Giselle. Ella misma, su esencia toda, es una enseñanza, una moraleja. Y la moraleja de Marita es:
Si vas a escribir un post para saludarla por el cumpleaños, tenés que incluir a un mamut llamado Ernesto.

¡Feliz cumpleaños!

viernes, julio 20, 2007

jueves, junio 07, 2007

De cómo respetar la autoridad, y cómo no hacerlo.

Ya hablé una vez de la Guardia Urbana, pero voy a volver a mencionarlos (mal que les pese a los que no vivan en la Capital Federal... es decir... sí, vos) porque el otro día me sobrevino un pensamiento muy curioso sobre estos muchachos.
Hace ya unos cuantos meses que el gobierno les dio el "poder" de labrar infracciones ante cualquier falta acometida... es decir, te pueden hacer la boleta. ¿A qué voy con esto?
Todos sabemos que la Guardia Urbana no sirve para nada, que es al pedo y todo eso... pero también sabemos que, indefectiblemente, en una esquina populosa (y tan solo una de las cuatro esquinas) vamos a encontrar a tres o cuatro Guardias reunidos, y tocando el silbatito o parándose en medio de la calle para "ordenar el tránsito", y con comillas exageradas, si fuera esto posible. Sin embargo, a pesar de esto (y muy a pesar), esta gente que te molesta y te remarca cuando te paraste en la senda peatonal, tiene la capacidad de multarte por tal acto... es decir... tenés que tratarlo con respeto. Y a esto me dirijo...
Yo, como tantos otros que pululan por acá, no le tengo mucha confianza a la policía federal. No sé, algo me dice que entre los oficiales del orden existe la tentativa de corrupción... no quiero pensar eso de nuestro bienamado brazo de la ley, pero me parece que es así (sarcasmo x 3000). Sin embargo, a pesar de eso al policía lo trato con respeto y no me sorprende ni me suena raro. Yo a un policía lo trato de usted, si me para y me pide documentos se los entrego sin problema y si me pregunta "Cómo podemos arreglar esto" le ofrezco un 20.
Pero a la Guardia Urbana no... no sé por qué... los miro y como que no los respeto... ¿No le pasa? Sabe que tiene que respetarlos porque, después de todo, tienen la autoridad para denunciar una falta, pero aún así me da no sé qué... yo siento que si un Guardia Urbana me para y me dice de hacerme la multa, yo le voy a decir "Y si no quiero qué?" y lo voy a patotear hasta que se ponga a llorar... esa es la sensación que me dan. Está mal, pero usted tiene la misma sensación y lo sé.
¿Cómo pretendemos que un servicio a la comunidad sea efectivo si no le podemos siquiera tener respeto?
Es por esto que la propuesta de Cherazny es interesante. Tener a patovicas como Guardia Urbana puede ser terrible para todo ciudadano... pero ahí sí que no me hago el poronga ni en pedo.

Y por las dudas, para futuros comentarios que sé que vendrán, voy a aclarar que NO voté a Cherazny, que no lo considero un buen candidato, y que por más prometedor que suene lo de sexo, droga, porro y rock'n roll, no voy a confiar mi ciudad a ese hombre.
Esta aclaración viene por el hecho de que me llegan mails con comentarios que postean en antiquísimas entradas al blog, que ya nadie lee, y donde me putean de arriba a abajo por alguna opinión que haya emitido en joda. Sí, hay gente que todavía se ofende por lo que escribí hace un año... a ellos les digo: "Chúpenla"

jueves, mayo 10, 2007

De cómo ser un acomplejado edípico (Parte II)

Nueve meses pasaron, nueve meses de pura tortura para el pobre Cayo, que cumplía cada demanda de su mujer sin ni una queja.
Finalmente, un 12 de Abril, Yocasta dio a luz a un hermoso bebé de 1,800 kg. Decidieron llamarlo Edipo por un tío que tenían... que se llama Osvaldo. Pero Osvaldo siempre decía "El día que yo tenga un sobrino me gustaría que se llamara Edipo, por un bisabuelo mío... que se llamaba Manuel". Pero Manuel siempre decía "El día que yo tengo un bisnieto, y éste tenga un sobrino, me gustaría que se llamara Edipo, por una nieta mía... que se llamaba Yolanda." Pero Yolanda siempre decía "El día que yo tenga un abuelo, y éste tenga un bisnieto, y éste tenga un sobrino, me gustaría que se llamara Edipo, por un sobrino nieto mío... que es casualmente el bebé en cuestión". Y se llamó Edipo entonces.
Recordando las palabras de Dorita, Cayo decidió dar muerte al infante apenas nació, y para ello mandó a buscar a un siervo al que llamaban Bambi. A éste, pues, le dijo "Mi hijo, sangre de mi sangre, ha de sufrir la más tormentosa de las muertes". Bambi, nunca lento y siempre ambicioso, le replicó "¿Por cuánto, su majestad?"... mas Cayo, tacaño como pocos, pensó un poco y retrucó "Por cuanto mi nombre es Cayo, rey de los Egipcios y tú eres mi fiel siervo". Bambi lo miró y le dijo "Sí, mi señor", murmurando por lo bajo "Rata".
Cayo volvió a enunciar "Y como prueba del cohecho, me traerás su corazón latente". Bambi lo miró y dijo "Ehhh... pero cómo va a estar latente si te descuartizo al pibe?". Cayo calló. Bambi bamví.
Llegado al bosque, Bambi recordó una anécdota trágica de su infancia, donde su madre muere en manos de un cazador, y no queriendo ser él mismo calaña de su calaña, decidió perdonar la vida del joven, y dejarlo librado a su suerte... a la del pibe, o sea.
Y sí que tuvo suerte, porque un rey se lo encontró cuando salió al desierto a buscar bebés abandonados como hacía todos los martes. Adoptó al joven y éste creció sanamente y en familia.
Cierto día Edipo fue encomendado de ir a comprar unos bizcochitos de grasa para el mate en el supermercado de los chinos. Y allí se encontró con Dora que, al parecer, todavía no se decidía si comprar salsa de tomates con C o con K. Dora le advirtió que él mataría a su padre y se casaría con su madre... y en medio de la juerga además se voltearía a una prima. Edipo, asustado, abandonó el lugar... y caminando distraído por la calle, se cruzó con Cayo. Aprovechando el encuentro, y sin saber que estaba frente a su padre biológico, Edipo le preguntó a Cayo si sabía dónde quedaba la calle Julián Alvarez. Ante la negativa del hombre, Edipo mató a Cayo de un golpe... y le robó la Guia T.
De camino a su hogar, se encontró con Felipe Esfinge. Al verlo, Felipe le dijo "Edipo!!! Qué hacés, nene? Cómo va todo?"... sin darle tiempo a contestar, Felipe continuó, inperturbable, "Escuchate este, no sé si lo conocés... redondo, redondo, barril sin fondo, qué es?".
Edipo estaba habituado a las adivinanzas de Felipe, que, si somos honestos, eran cada día más pelotudas. Con paciencia de oro le contesta "El anillo".
Felipe lo mira... estudia su libro 1001 adivinanzas para entretener a sus amigos... lo vuelve a mirar... no lo comprende. Edipo había adivinado su acertijo. Felipe no soporta la presión y empieza a gritar descontrolado. Edipo lo mata. La gente lo aplaude... por fin se libraron del insoportable de Felipe.
Edipo es, entonces, nombrado Rey. Y como tal, se casa con la Reina, Yocasta.
Los años transcurren felices entre el matrimonio que, por cierto, ya tuvo hijos.
Un buen día, 22 de Marzo para ser exactos, Edipo estaba comiendo un chori cuando de repente se dijo a sí mismo "Hey... pero qué le pasó al rey que estaba antes que yo?". Su mujer le dijo que lo habían matado brutalmente en la calle. Edipo siguió comiendo su chori.
Cierta mañana de Abril, Yocasta le contó a Edipo que con su ex habían tenido un hijo, pero que fue adoptado por Madonna y nunca lo volvieron a ver. Con esos datos inexactos, Edipo se dio cuenta al instante de que se refería a él mismo, y como dos semanas después cayó en la cuenta de que se había casado con su vieja. No lo pudo soportar. Al enterarse de tal noticia hizo lo que todo hombre razonable haría: Se clavó unos tenedores en los ojos.
Huyó, pues, de su tierra, y jamás se volvió a saber de él hasta la semana pasada, que salió en Crónica un titular que rezaba "Masacre en Flores. Mueren dos hombres y un Edipo".

viernes, abril 20, 2007

De cómo ser un acomplejado edípico (Parte I)

Tenía escrito algo para publicar pero era tan pero tan carente de gracia, que me pareció casi vergonzoso darlo a conocer... y como sabemos que yo tengo una reputación que mantener (pensaste que iba a acotar algo gracioso?), me voy a ahorrar la humillación y en su lugar voy a inventar un cuento, que sabemos que con eso se zafa y a Marita le gusta... sí, a Marita dije... porque nadie más lee este blog, acéptenlo (o mejor dicho, aceptalo)! Y si vos (quien quiera que seas) sí lo lees, te va a gustar esta historia... y si no te gusta... eh... perdón.


Esta es una bonita página que he dado en titular:
Edipo Rey de Copas.

Erase que se era en una bella y lejana colonia egipcia, un joven de gran porte y riguroso frac: Cayo, rey de los Egipcios. Cayo, mujeriego incurable y fanático desaforado de la gran academia Racing Club, vivía en el palacio real con su mujer Mirta, quien haya sido precedida por su reputación que, como diría Arjona, eran las primeras seis letras de esa palabra (también era las primeras siete letras de "retrola" y las primeras veinte de "una puta de aquellas"... y sí, son veinte con espacios, no hagas la cuenta). Debido a tal reconocimiento, ella, de aspecto puro y maternal, defendía las injurias expedidas a su nombre con su expresión que era ya clásica: "Yo, casta"... dicha frase le valió el apodo, por supuesto, de Yocasta.
Cayo y Yocasta eran felices en la antigua Babilonia. Y en Egipto también... tenían una casa de fin de semana. Pasaban sus tardes con sus pajes, con sus cortesanos y bufones... y jugando a la Casita Robada.
Un día, Cayo dijo "Negra, esta noche puedo mandar al Torino por colectora?", y Yocasta le dijo "Pero vos estás mamado? La colectora está cerrada por reparaciones... o agarrás por autopista, o nada... ah, y mirá que por autopista hay peaje, eh!". Y no le quedó otra, agarró por autopista... y de esa gran metáfora automovilística, Yocasta quedó con un bombo que hizo que no puedan volver a llamarla así nunca más.
En una de esas noches de antojo, Mirta quiso comer chauchas a la pomarola... eran las 3 de la matina y Cayo realmente no tenía muchas ganas de ir a los chinos a esa hora (ah sí, en esa época los chinos abrían todo el día). Pero bue, ella vino con la típica de "Vos querés que el nene me salga baboso, deforme?" y cómo le discutís eso a tu mujer?
Así que se fue a los chinos a comprar las chauchas.
Llegado al recinto, se encontró con una amiga, Dora Culo a quien jodían todo el tiempo porque... ¿Quién puede llamarse Dora?
Resulta que Dorita era así como vidente... no, perdón, como Vicente, el kiosquero de la esquina. Vicente tenía siempre la fija... si te decía "Jugale al 32" salía el 32... si te decía "Jugale al 75" salía el 75, y si te decía que era carnaval, apretabas el pomo.
Dorita también... si te decía que mañana llovía, vos llevabas paraguas. Y bueno, Dorita le dijo a Cayo que su pibe le iba a salir medio retovado. Que en la primera de cambio le iba a clavar el Tramontina en los góbelins.
Cayo desconfiaba un poco, pero Dorita ponía tanto énfasis en detallar el espectáculo, que salió medio impresionado. Así que decidió que, apenas naciera el pibe, lo mandaría a matar y diría que se lo adoptó Madonna.

¿Qué ocurrió con el niño una vez que nació? ¿Pudo concretar su malevo plan Cayo? ¿Dorita habría dicho la verdad? ¿Mirta pudo comer sus chauchas? ¿Es verdad que si una mina que está re fuerte te ofrece sexo gratis es en realidad para drogarte, dejarte desnudo en una bañera con hielo y robarte tus riñones, pero al fin y al cabo eso te chupa un huevo porque no es nada que una operación no solucione, pero a cambio tuviste el mejor sexo de tu vida y podés presumírselo a los muchachos?

Todo esto y mucho más, en una próxima edición...

(Decí la verdad... te quedaste con la espina porque creíste que haría un chiste con lo de "pajes")

miércoles, febrero 21, 2007

Ahora entiendo todo...

Era tan sencillo y evidente que al ojo más entrenado se le pasó de largo.
Nada fue improvisado, todo tuvo un cuidado estudio para evitar desatender hasta el más mínimo detalle.
En un intento por destronar a quien fuera rey absoluto de la gaseosa cola sin azúcar, Coca-Cola intenta sacar a su hermano menor, la Coca-Cola Light, del mercado, para así establecer un nombre, una marca, una insignia.
La Coca-Cola Zero no es solo un nuevo producto diet. No es solo un nombre cool. Es una herencia, un recién nacido que encuentra a su familia y crece junto a ella a la par. Nace. Vive.
Coca-Cola Zero es la hermana menor de quien hace tiempo marcara la historia destronando a la otrora bebida diet Sprite Light: la Sprite Zero.
Todo es tan claro ahora... la familia Zero se apodera de la gaseosa de dieta.
Pronto no habrá Light... no... pronto Zero indicará a las gaseosas sin azucar.

Cuidado Fanta... sos el próximo.

lunes, enero 22, 2007

De cómo hablar de los números telefónicos, qué tema idiota...

En una época, hace muchos muchos años, los queridos abonados a Entel teníamos un número de teléfono sencillo, de 6 simples cifras fáciles de recordar... 67-5239 (por supuesto, ese no era mi número real porque no pienso develar la cifra verdadera. La mafia me busca. Total, es fácil inventar nuevos números falsos, o no?). ¿Ven? Dos cifras de característica, y 4 numeritos indicando que, en esa región, habría, como mucho, 10.000 personas... lo cual era una bestialidad de por sí.
Después dijeron "pero 2 cifras es muy poco" y sugirieron "Pongámosle una más" y el 67 pasó a ser 671, así como el 69 pasó a ser 672, quizás para evitar connotaciones sexuales.
Ahora teníamos 7 cifras por número, ta bien, no es tan complicado... si podíamos recordar 6, podemos recordar 7.
De repente... la catástrofe, la hecatombe, la debacle total. Telefónica y Telecom (Entel ya no existía más, lo lamento) decidieron que los números no alcanzaban, entonces, tomando una decisión inteligente, le agregaron un 4 a cada número. ¿Por qué 4 y no otro? Nunca supe, nunca me interesó tampoco.
Ahora el viejo 67-5239 ya era un complejo 4671-5239. Usted, colega extranjero, podrá preguntarse qué sentido tenía agregar un 4 a cada número si la cantidad no iba a variar. O sea, si a TODOS los números le agregamos un 4, seguimos teniendo la misma cantidad, no?
Bueno, la respuesta a esta inquisitiva vino el día que se estrenaron los números telefónicos comenzados en 5. A partir de ahora, el 5 hacía su primer introducción en los números telefónicos, de la mano de la nueva tecnología celular.
Los números telefónicos comenzados con 5 eran, comúnmente, asociados a los celulares. Pero hacía falta diferenciarlos de otra manera, porque quien llamara a un 5331-1384 podría no saber que es un celular y la factura telefónica se encargaría de recordárselo luego, cuando ya fuera tarde.

Entonces la respuesta fue brillante. Le metemos un 15 adelante. 15, la niña bonita.
Ahora el celular pasa a ser 15-5331-1384. Aquél teléfono que otrora podía tener 6 cifras, hoy tiene la enorme cantidad de... ¡10 cifras!
Y aquí entra en juego el tema que tantas discusiones acaloradas (especialmente en verano) ha logrado. ¿Cómo separamos los números cuando los dictamos en voz alta? ¿Decimos 15 - 53 - 31 - 13 - 84? Es demasiado... ¿Omitimos el 15, pues es común a todo celular y simplemente decimos, para aclarar, "Te paso mi celular"?
Este es todo un tema... bueno, en realidad no, pero de algo tengo que hablar y vos estás sonriendo ahora porque estoy hablando de esto...
Generalmente yo, para decir mi número de teléfono, lo digo cifra por cifra... porque yo tengo un sesentipico en el número y como yo no puedo decir "sesenta" sin que me pregunten "¿Dijiste sesenta o setenta?" prefiero decir las cifras por separado y santo remedio. Eso sí, tratándose de celular, digo el 15 así como si nada, no digo 1-5... porque, o sea, es el 15, es mi forma de decir "Te paso mi celular".

Qué tema interesante, che...

Y hablando de temas interesantes... ¿Qué tienen en común una casa nueva, Sean Connery, el Mortal Kombat, el Teto Medina, el hijo de Brian May, la palomita, la inteligencia y un Grissom trucho?

domingo, diciembre 03, 2006

De cómo estar cerca de esa fecha temida.

Dentro de poco, muy poco, esta persona que suscribe aquí mismo cumplirá un nuevo año de vida. Ya son 23 las primaveras que me vieron crecer, los otoños que me vieron madurar, los inviernos que me vieron vivir y los veranos del 98 con Nahuel Mutti que ahora volvió a la TV para hacer un corto sobre el SIDA, vio?
Estas fechas, de regocijo y esperanza, traen aparejada una realidad pagana: El esmero por hacer notar el aprecio de los seres queridos.
No quiero aquí hablar de mis verdaderos seres queridos, gente que me demuestra su amor ya sea llamándome para mi cumpleaños, enviándome un e-mail, regalándome un celular, o todas las anteriores (te acabo de mencionar, nena, sentite agradecida. Y no, no voy a decir tu nombre, vos sabés quién sos).
Quiero hablar de los otros... los que solamente se acuerdan de tu cumpleaños porque vieron por ahí que era hoy y dijeron "Ah, mirá". Esos se notan a la distancia. ¿Cómo identificarlos? Muy simple:
* No te llaman nunca. Tu teléfono lo perdieron hace rato, o no tienen crédito suficiente, o te dicen "¿Cómo, pero vos no sos 1313? Uh, con razón no atendía nadie!".
* Te mandan una tarjeta de tarjetasvirtuales.com, la misma que vos podés ver al entrar a la página principal (porque no se van a tomar el esfuerzo de buscar una tarjeta, mandan la primera que aparece). ¿Y por qué digo con seguridad que no se tomaron el esfuerzo? Porque la tarjeta viene con un texto que dice: "Querido [Inserte nombre del cumpleañero aquí]: En este día tan especial para tí, quiero desearte [Inserte deseos aquí]. Increíble pensar que nos conocemos hace [Inserte tiempo aquí]. ¿Te acuerdas de la vez en que [Inserte anécdota aquí]? La verdad, hemos pasado buenos momentos, y momentos tristes como la muerte de [Inserte nombre del fiambre aquí]. Pobre, era buen tipo. Pero no quiero hacerte perder más tiempo. Te deseo de todo corazón que pases muy bien el día y que recibas el [Inserte regalo aquí] que tanto querías! Yo te lo compraría pero [Inserte excusa creíble aquí]. ¡Felicidades! [Inserte nombre del remitente aquí]".
* A veces caen con un regalo. Una muestra gratis de shampoo, un palito de helado que dice "Vale otro", unas medias Ciudadela o un chiste de Bazooka pero con horóscopo que dice "Hoy será un día muy especial".

Usted, querido cofrade que lee mi blog por motivos que francamente ya no comprendo, porque hace rato que no actualizo una garompa: Sepa que el lunes 11 de Diciembre, además de cumplir años la democracia (bueno, ella los cumple el 10 para ser justos), los cumple también un humilde servidor.
No le pido que me regale nada (esto no va para vos, ya sabés quién. Aunque... si no te nombro sos capaz de no regalarme nada. Así que mejor te nombro, Marita. Sí, sabían que era ella, ¿Quién otra podía ser?). En fin, decía, no te pido que me regales nada. Solo te pido que te acuerdes. Y que la tarjeta virtual al menos tenga música de Queen o algo así, no sé.

martes, octubre 31, 2006

De cómo cumplir dos añitos de vida.

Cheeeee, te acordás cuando yo posteaba algo todos los días? Cuando entrar al blog era un rutina porque uno sabía que iba a encontrar algo nuevo? Cuando hablaba de la facultad, de los colectivos, de mis historias locas locas, de los recitales, de mis fanatismos? Cuando los posts tenían comentarios que superaban las 20 ó 30 entradas? Cuando la gente nueva se agolpaba por darse a conocer y la tímida apenas esbozaba un "presente"? Te acordás?
Hoy mi querido blog cumple exactamente dos añitos de vida. Una barbaridad, una locura.
Es cierto, sí, que últimamente (y últimamente se refiere prácticamente al último año entero) no estoy escribiendo como debería, en cantidad y calidad, pero eso responde al simple hecho de que yo mismo ya no soy lo que era, en cantidad y calidad.
Se podría decir que la falta de inspiración me cohíbe, pero para decir eso habría que saber primero qué significa "cohíbe". Se podrían dar miles de argumentos, pero la verdad sería una, y es que la inspiración que una vez supe poseer, hoy se encuentra desgastada. Y podríamos buscar culpables, pero... no, pero nada, busquemos culpables.
Para mí fue la facultad. Ese antro del infierno donde los días se me van (cuando voy, claro) y los veo pasar desde la ventana con un aire incierto. ¿Me quieren decir por qué carajo sigo cursando esta carrera si cada cuatrimestre amago con dejarla?
Es eso lo que me tiene así, sin inspiración. La falta de vocación.
Bueno, ya encontramos al culpable, pero esto no quiere decir que a partir de ahora yo vuelvo a ser inspirado. No, nada de eso... nomás significa que estamos de acuerdo en que la facultad es una garcha.
Y pensar que cuando yo era chico, y me preguntaban qué quería ser de grande, yo respondía siempre lo mismo: "No sé... ¿Te vas a terminar esa galletita?".

Gracias varias por compartir dos años conmigo, soportándome, no soportándome, peleándome, amigándome, discutiéndome, riéndome, llorándome, etcme.

viernes, octubre 20, 2006

De cómo ver partidos de badmington.

Conozco alguien acá que me va a odiar por esto, pero me gustaría hacer público el hecho de que, honestamente, no puedo entender, no me entra en la cabeza, no le encuentro explicación, a cómo alguien puede disfrutar de ver un partido de tenis.
No lo entiendo. 3 horas mirando una pelotita ir y venir, ir y venir, ir y venir. No existen relatos, no existe hinchada, no existe ruido. Solo un par de "Uhh", "Ahh" por parte de los competidores. Unos aplausos al final de cada ronda y Mario Bros sentado en la sillita de salvavidas.
Esto me hace pensar, justamente, en el origen de estos deportes. En cómo a alguien se le puede ocurrir crear un juego así.
¿Realmente hubo alguna vez alguien que dijo algo como "Ok, agarramos dos paletas hechas de cintitas, y le damos a una pelotita ida y vuelta separados por una red en el medio"? "¿Y cómo hacemos, al mejor de 5?" preguntó otro. "No, sumar de a uno los puntajes es muy complicado, mejor pongamos 15, 30 y 40... tres números que parecen no tener razón de ser... y, en efecto, no la tienen". Esto ya confundía un poco a los que escuchaban, pero peor fue cuando uno saltó preguntando "Ahhh, ok, entonces el que llega a 40 y hace un punto gana?". "No, ahí recién gana un punto, y después de 6 gana un set, y si hace 3 sets ahí descorcha el shampú, entendés?".
Y luego del éxito arrollador del tenis, llegó otro iluminado, que, un poco pasado de copas, dijo "Ok, ok, ok... esto es como el tenis, no? Pero las paletas son de maderas con agujeritos, nada de cintitas! Y la cancha tiene paredes, jajajaja. Llamalo paddle, que es un nombre divertido y nadie va a saber si pronunciarlo paddle o padl".
Y tenemos entonces a los chicos que recogen las pelotas... la profesión más indigna que existe. Porque cualquier profesión que tenga como requisito "saber agacharse y agarrar las pelotas" no puede menos que ser indigna. Durante las largas horas que pueda durar un partido, los pendejos estan sentados con el sol en la cara, esperando que alguien le pegue a la red, para salir corriendo y agarrar la pelota. ¡Y salen corriendo de a dos! Porque es así, tiene que quedar uno en cada lado. Dos fuerzas opuestas que actúan sobre un cuerpo producen equilibrio. Ahora, el día que el sol pegue fuerte y los pibes no vean qué tiene delante... madre mía, el porrazo que se van a dar entre sí! Es como si las fuerzas opuestas colapsaran, se formara una paradoja, y se destruyera el universo, como dice el Doc.

viernes, octubre 13, 2006

De cómo iniciar una gloriosa gesta.

Ayer fue 12 de Octubre, día de la raza. Fecha que poco importa porque cayó jueves y no nos deja disfrutar un fin de semana largo, así que, por este año, el lunes será día de la raza. Total, qué importa, un día más, un día menos, no? O sea, viajar en barco en esa época no es como ahora, si Colón quería parar para mear, eso era como 4 días más de viaje, así que el descubrimiento bien podría haber sido el 16 de Octubre y ahí sí tenemos un feriado el lunes con el consecuente fin de semana largo.
Cuenta la historia que en 1492, justo un año después de que Don Rodrigo Díaz de Carreras haya arribado a las costas del Río de la Plata, un navegante genovés se plantó ante la Reina, peló un huevo y dijo "Mi reina, os digo que la tierra es redonda como este huevo. Y arrugadita también". La reina observó y dijo "¿Y eso paradito, derechito, que cruza el huevo?", "Es el Ecuador, mi reina" contestó Colón. "El Ecuador cruza el mundo en dos, y se yergue erecto cuando vuestra hija pasa con ese vestidito".
Con semejante argumento, Colón no consiguió ni 80 centavos para el bondi, menos iba a lograr que financien el viaje. En su lugar, para poder obtener el preciado tesoro que lo conduciría a su fiel designio, navegó por métodos menos ortodoxos y más librados a la celestina del azar y la avaricia del que se lo apuesta a su sueño: Se sacó el gordo de Navidad.
Pero Colón no era descubridor por aquél entonces, no deseaba encontrar América ni mucho menos. Colón quería llegar a las Indias. Pasa que el nabo tenía la Filcar al revés y dijo "Ma'sí, tomemos por acá" y terminaron en el Riachuelo. Al bajar de su fiel carabela con forma de calavera, Colón se acercó a un habitante de la nueva región, y suavemente le dijo "Mi Colón. Tu Indígena. Mi traer tesoros para tribu". El habitante lo miró y le dijo "Sí, claro. Entregá las joyas y esa peluca de trolo o sos boleta.".
Abatido, Colón regresó a su barco donde lo esperaba su amigo Américo Vespucio Liberti, simpatizante de River y gran bebedor de cerveza sin alcohol. Américo consoló a Colón... aunque... no de la manera que él esperaba. Digamos que de pronto Colón descubrió el Ecuador de Américo en su polo sur.
Cuestión que Colón se plantó, le dijo a los pungas "Mi honra está en juego, y de aquí no me muevo". Y Don Rodrigo, que todavía seguía tratando de conquistar a su morena, le dijo que no haga trampa y se invente sus propias frases. Después se volvió a Rodrigombia a tomar café.
Los pungas lo miraron, y le dijeron "Eehhh, no te calentés man, que estábamos jodiendo". Entregaron las tierras, y Colón decidió bautizar a ese lugar con el nombre de su fiel amigo que, luego de su agraciada demostración de afecto, pidió que lo llamaran América más que Américo.
A todo esto, Colón vino con sus amigos, los hermanos Pinzones, que eran unos marineros que se fueron a Calcuta en busca de algunas... frutas... como no encontraron, se quedaron vagando por ahí, se hicieron amigos de los hermanos Coriotto, y jugaron un picadito para pasar el tiempo. Al toque los contrataron del Niupi.
¿Y Colón? Colón, sin tesoros, sin tierras, sin tripulación y con un barco vacío, volvió a su tierra natal, y se le declaró a la hija de la reina, que estaba usando de nuevo el vestidito ese que hacía temblar el Ecuador.

martes, septiembre 05, 2006

¡Feliz cumpleaños, Freddie!

Dio la casualidad que, justo apenas unos días atrás, terminé de leer por segunda vez el libro "Mercury y yo" que escribió Jim Hutton, quien fuera la última pareja de Freddie Mercury antes de morir.
Me impresiona la naturalidad con la que cuenta el momento exacto donde Freddie se iba. Textualmente, el fragmento dice así:
"Fue mientras le ponía los shorts cuando sentí que trataba de alzar la pierna izquierda para ayudar un poco. Fue lo último que hizo. Bajé los ojos hacia él, sabiendo que estaba muerto.
- Phoebe - exclamé - Lo siento, se fue, se fue."

Curioso, no? Sin saberlo, el encargado de la traducción escribió "Se fue, se fue", título con el que Fito Paez decidió renombrar su versión de "All dead, all dead", tema de Queen.

Hoy Freddie Mercury cumpliría 60 años. Estoy seguro que, de estar vivo, todavía tendríamos canciones suyas para disfrutar. John no habría colgado el bajo, Roger y Brian no habrían manipulado vilmente el nombre de la banda en beneficio comercial, y Freddie... bueno, Freddie estaría en Garden Lodge, junto con sus gatos, sus asistentes y su esposo, preparándose para hacer una de sus alocadas fiestas de cumpleaños, comprando porcelana china de la más cara únicamente para ver cómo luciría en su comedor.

¡Feliz cumpleaños, Freddie!

miércoles, agosto 23, 2006

De cómo enchular el blog.

Recién termino de ver el programa "Pimp my ride" que por alguna razón loca lo tradujeron como "Enchulame la máquina", aunque, si bien esa es, en efecto, la traducción literal, quiero que me encuentren una persona en el país que use el término "Enchulame" en una oración. Yo le habría puesto algo como "Agarrá mi tutú, hacele las mil y un volteretas, y dame uno nuevo con televisorcitos LCD adentro y poneme a un negro rapero que me lo conduzca". Probablemente la versión local sea conducida por Rubén Rada, el único negro con onda que tenemos los argentinos (y eso que el quía es uruguayo).
Lo que me hizo pensar del programa en cuestión no es qué podría esa gente hacer con mi querido Vivace, aunque confieso que estaría bueno poder ver Back To The Future en el apoyacabezas del asiento delantero, mientras mi baúl se abre para atrás revelando un equipo de audio ultramoderno que incluye un plato para hacer mezclas. Claro que, como yo no me dedico a eso, los únicos discos que tendría para mezclar son el de Carozo y Narizota con el de Margarito Tereré. Ah, pero lo que debe ser escuchar al Profesor Gabinete hacer un dúo con Corbatita Cuá... impagable!
Decía, no es el posible centro de entretenimiento que podría ser mi autito luego de pasar por ese programa. Intento pensar el fracaso absoluto que sería el show en este país. Imagine lo siguiente:
Manuel Pedernera lleva su Fiat 600 a "Agarrá mi auto, bla bla bla, conduzca" y le pide que se lo enchulen (ok, acá tenemos a un argentino que usó el término). Rubén Rada, disfrazado de Rubenrrá le muestra un cartel que dice "Has sido enchulado", se baila un candombe, y le entrega un autazo de la puta madre.
Manuel sale contento, guarda el auto nuevo en la cochera, y el día siguiente va al Pago Fácil de Rivadavia a comprar las entradas para Robbie Williams. Como es sábado y son las 4 de la tarde, deja el auto sobre Bolivia, de la mano derecha. Sin embargo, sabemos que un auto enchulado mucho no puede durar acá. Cuando sale, su super auto consta de un parabrisas y una notita que dice "Has sido choreado"... curiosamente con la letra de Rubén Rada.
Es por eso que estas cosas no durarían en este país. Nada que implique un buen premio puede funcionar acá. Yo no me imagino cómo las cosas que regalaba Nico en su super show de media tarde "¿Querés jugar?" (como dice Pettinato, nunca pongas como título de programa una pregunta, porque te arriesgás a que te contesten "¡NO!"), realmente podían durar. A una casa pobre de una villa miseria la equipan con un plasma de 50" y esperan que a los 5 minutos no entren 30 monos con navajas a chorear todo?
Eso de regalar no funciona en el país. Por esta razón yo creo que, si algún día me encontrara la lámpara maravillosa, no podría pedir muchos deseos. Porque, piense esto: Usted se encuentra la lámpara, tiene tres deseos, y corren las mismas reglas que con Aladdin: No se pueden pedir más deseos, no se puede hacer que nadie se enamore de nadie, no se puede traer a la gente de la muerte y no se puede matar a nadie. ¿Qué pediría? ¿Un millón de dólares? ¿Y me quiere decir cómo le explica después a la DGI que usted, de repente, recibió una importantísima suma de dinero sin haberla declarado? ¿Pediría un auto último modelo? ¿Y la patente, la nafta, el seguro, la cochera, cómo paga todo eso? ¿Pediría una mujer hermosa? Bueno, usted puede pedirlo, pero de ahí a que le dé bola a alguien como usted... ¿Pediría una computadora de lo más nuevo? ¿Para qué? ¿Para tener que pegarle patadas a los dos días porque el maldito Windows se cuelga?
Créame, en este país, la lámpara maravillosa no puede darle deseos mejores que, a lo sumo, un Jorgelín de tres capas, una Coca de litro y un postrecito Ser sabor alfajor (que alguien me explique dónde está la parte de "alfajor" en el sabor de ese postrecito).

lunes, agosto 07, 2006

De cómo contar la historia de los próceres.

Erase que se era en una época colonial que no sé bien cuándo fue pero que no suelen preguntartelo en juegos tipo Carrera de Mente o similares, así que tampoco es realmente necesario saberlo, un hombre. Ese hombre hubo de llamarse José.
José, de San Martín, vivía justo enfrente al Carrefour que está casi llegando a la General Paz. Entonces cuando había hambre se iba directamente al patio de comidas, era más fácil que cocinarse algo, además de que su mujer casi nunca quería cocinar... "No tenés Remedio, Remedios", le decía siempre. Y su hija, Merceditas, jugaba con las muñecas y solo cocinaba con la cocinita esa de la Barbie.
Un día José quiso viajar, conocer el país, pero no podía ni cruzar la frontera con Chile porque no tenía pasaporte aunque algún listillo me diga que para ir a Chile no es necesario pasaporte. No te pases de listo, sé donde vivís.
Cansado de la burocracia legal, le dijo a Remedios: "Che, me voy a liberar o libertar Chile, y ya que estoy me libero o liberto unos cuantos países más. No me esperes para cenar". La verdad es que nadie sabe si se dice "liberar" o "libertar".
José, furioso, montó en cólera y gritó "Arre, Cólera!". Y así el fiel potrillo blanco arrancó no sin antes mirarlo con mala cara pensando "Con este frío me hacés viajar hasta Chile, papá? Estás pirado vos?".
En el camino se encontraron con un fiel amigo que seguía a José en las buenas y en las malas: El Sargento Carlos Fernando Cabrales, a quien, cariñosamente, le decían "CaFe" Cabrales.
Fue así como José y Café se dirigieron hacia los Andes, con la intención de llegar a tiempo para ver el clásico contra Banfield.
Apenas terminó el partido, José se plantó y dijo "Bueno, a ver, todos los que no pertenezcan a este país, se me mandan a mudar, que a partir de ahora lo considero liberado o libertado". Y Café simplemente asentía con la cabeza a su lado.
Así, el dúo maravilla siguió viaje bordeando la cordillera, y llegaron hasta Perú, donde lo esperaba la policía montada, porque vio que la bandera de Perú es muy parecida a la de Canadá?
Y bueno, piña va, piña viene, cada golpe certero de José era acompañado por una onomatopeya coloreada al mejor estilo Batman de Adam We (si no entiende por qué dije "We" y no "West", debe ver más Family Guy). Mas, en un momento de descuido, alguien le puso el pie a Café, que cayó de cabeza al suelo y se hizo bosta.
José se acercó a ver si estaba bien, pero don Cabrales respiraba dificultosamente y apenas podía moverse. Con pocas fuerzas, se acercó a José y le dijo "Muero contento, hemos batido las claras de huevo a punto de nieve, las hemos mezclado con el almíbar y lo hemos horneado por 20 minutos". José se levantó despreocupado, porque sabía que cuando Café decía esas boludeces, es porque estaba bien. Le guiñó un ojo cómplice y le dijo, en tono de joda, "Vamos, doctor, yo me refería al merengue en tanto danza".
Café se levantó, miró a sus contrincantes y gritó "Por el poder de Grayskull!!!". Sacó la espada de su espalda, la iluminó al cielo y de repente... no pasó nada. Un poco avergonzado probó con otra... dijo "Thundercats... Thundercats... Thundercats... oooooohhhh!!!", y los peruanos ya lo miraban con cara rara.
Un último intento quiso hacer, y se acercó con la espada a un peruano, y dibujando una C cantó "Marcando la C de Cabrales". El peruano lo miró confundido y le clavó su espada en el upite.
Cabrales volvió a caer al suelo, y se acercó lentamente a José (acto que le llevó por lo menos media hora, porque José estaba en la otra punta cargándose soldados). Lo miró y le dijo "José... muero contento, hemos batido la crema, ahora tenemos un capuccino".
José lo miró, y le dijo "Carlos, no rompas que estoy tratando de liberar o libertar Perú", mas Carlos ya no respondía más.
José logró liberar o libertar Perú, y, en agradecimiento, seguro pusieron alguna calle con su nombre, o algo así... no sé, nosotros le pusimos hasta un partido y lo metimos en los billetes de 5 pesos, ellos podrían hacerle algún homenaje, no?
Y así fue como, un 17 de Agosto, Don José, de San Martín, muere en la tranquilidad de su hogar, shockeado por la impresión que le causó ver que Remedios se había puesto el delantal y había cocinado por primera vez en su vida.
Hoy recordamos aquél acto... y yo, particularmente, cada 17 de Agosto me acuerdo de mi querida amiga Marita, que no tiene ninguna relación con San Martín, que usa euros así que no tiene billetes de $5, que vivía en Liniers, bastante lejos de San Martín, y que seguro tampoco sabe en qué año pasó todo esto.
Pero que hoy cumple años y me rompió con que escribiera algo, así que, todos, a ver, hacemos una fila y le decimos Feliz Cumpleaños a Marita, vamos...

viernes, julio 07, 2006

De cómo afanar a troche y moche con los colectivos.

Lalala, sí, soy yo!
Cuando todos creían que el blog cerraría por falta de ideas, cuando todos pensaron que ya no había más que opinar, cuando todos dijeron que éste no actualizaría más con contenido de calidad... tenían razón.
Generalmente vuelvo de la facultad en colectivo, por lo menos hasta que el Duna esté arreglado y mi querido y amado Vivace vuelva a mis manos con el calor de quien regresa al hogar luego de una dura batalla, llevando la ropa rasgada por el encuentro cara a cara, y las gotas de sangre del enemigo corriendo por las mejillas, mientras el fusible, su fiel compañero, echa el humo restante de las balas disparadas y pide un tiempo fuera para descansar y reponerse para la próxima pelea... ¿A dónde iba con esto?
Mientras espero a mi Vivace, vuelvo de la facultad en colectivo. En dos colectivos. Uno, dos. Pero eso no es lo importante porque ya lo comenté, y Dios sabe que cuando no tengo de qué hablar, ocurre una de dos cosas: O me invento una historia basado en un acontecimiento próximo, o comento alguna de esas costumbres diarias de viajar en colectivo o auto. Y como realmente no sé bien qué pasó aquél viejo 9 de Julio ni tampoco tengo el auto, voy a hablar del colectivo.
Mientras espero a mi Vivace, vuelvo de la facultad en colectivo. Y hoy, particularmente, gracias a la bendita mano amiga de un conductor de autos, me privé de tomarme dos bondis y me acercaron hasta la parada del 92. Lindo detalle a destacar, el 92 viene ligeramente lleno a esa hora. Y cuando digo ligeramente, obviamente quiero decir hasta las pelotas.
Debido a la masa de gente que poblaba ese cubículo que, por ley (y esta es posta), solo puede transitar con 12 (doce) pasajeros parados; no me pude ir más lejos que frente a la máquina expendedora de boletos... la maquinita, o sea.
Y aquí pude notar el hecho a narrar. Aquí mis sensores estuvieron alerta y si bien la alarma de "idea para el blog" no sonó porque me parece que se le gastaron las pilas, al menos me dio unas palmaditas en el hombro, como para avivarme.
Entonces... estoy parado ahí, mirando la gente pasar, cuando veo que se sube una mujer entrada en años (o sea, una vieja) y la gente a mis alrededores comienza a actuar de manera extraña. ¿Usted sabe a qué me refiero, verdad? Sí, lo sabe. Acompáñeme mientras clasifico a esa raza extraña que se convierte de la noche a la mañana... los "no cedo el asiento":
* Tenemos, en primer lugar, al típico "Qué pachorra me agarró" que se tomó tres cafés y dos Speed antes de salir de casa, está con los auriculares al mango y mirando para todos lados incesantemente, pero en cuanto una vieja se sube, de repente se pone a bostezar, y hasta en un abrir y cerrar de ojos se cambia su traje por un pijama, y se queda dormido contra la ventana mientras la vieja lo mira con cara de "Sabías que mucha gente muere mientras duerme?".
* En segundo lugar están los "No te ví", que uno ve desde lejos que no dejan de fijar la mirada en la puerta del colectivo desde que se sientan, así pase una mina en bolas por la calle con un cartel que diga "Pete gratis para el que me vea". Sin embargo, cuando ve el pie de la vieja (o su bastón quizás) subirse al colectivo, de repente se pone a mirar el techo, leer el diario que hasta hace un instante no tenía, mirar el piso y contar cuántos chicles hay, o vaya uno a saber qué otra cosa.
* Continuando la seguidilla, tenemos a los "Te lo dejo, pero muy a mi pesar". Esta clase de gente es cordial, amable y sencilla. Si ven a una vieja subirse la dejan sentar... eventualmente. Y si no les queda otra. Pero apenas la vieja se sienta, que ni se le ocurra girar la cabeza hacia arriba, porque se encontrará con el antiguo dueño del asiento mirándola fijo con cara de "¿No deberías morir en cualquier momento?" durante prácticamente todo el viaje, que, por supuesto, será largo ya que, sea cual fuere el destino original de esta persona, ahora cambió. Ahora esta persona se bajará únicamente después que la vieja, así sea que la vieja haya pagado $0,80 para ir a visitar a su nieto en Bulgaria.
Hablando de Bulgaria... ah, no, eso es otra cosa...
* También, por supuesto, están los hipócritas, los "Sean solidarios, caramba!". Estas personas no ceden el asiento ni aunque la vieja se les esté muriendo al lado. Pero te miran con cara de odio si vos tampoco lo cediste. Apenas una vieja se sube, son aves rapaces que miran a todos los que estén sentados, prejuzgando a cada uno y pensando "Podrías pararte y dejarle el asiento, no?". Pero de predicar con el ejemplo, ni hablemos.
* La siguiente categoría viene en pareja. Son los "Vinimos juntos, no podemos separarnos". No solo los asientos de a uno son para los viejos. También entra en esa categoría los asientos dobles. Y nunca falta la parejita que encontró su lugar en dichos asientos, y cuando se levanta una vieja, se empiezan a abrazar hasta formar un ente único que no se puede separar ni con agua tibiecita enjabonada, y eso que dicen que cuando se te pegan los dedos porque apretaste demasiado "La Gotita" y tenés ganas de putear al que inventó eso de "Lo que la Gotita pega nada lo despega", lo mejor es pasarte así, agüita caliente con jabón y santo remedio. Pero como decía, estos ahora son una sola gran persona, y no pueden ceder ninguno de los dos asientos. Más aún, se convierten ambos en un "No te ví" que, además de estar juntitos, miran para cualquier lado como si no se dieran cuenta que se subió alguien que necesita el asiento.
* Pero veamos el otro lado también, no? No todo lo que reluce es oro, decía Mafalda, y Manolito pensaba que el sol era una baratija. Podemos encontrarnos con el ejemplo de persona que cuando se sube una vieja, se dispone a cederle su asiento gustosamente, sin importarle la consecuencia. Y entre las consecuencias, también están esas viejas conchudas, como diría Ronnie Arias, que te atacan, se hacen las víctimas, y hasta te dan carterazos sin motivo. Las viejas que apenas ponen pie en el bondi, parecen gritar "Muchachos, llegó la vieja, abran paso" y si no te levantaste instintivamente, te empieza a cagar a pedos diciendo "No ves que soy vieja? Dejame sentarme! Dejame, te digo!!". O peor aún, vos les cedés el asiento y te mira con cara de "¿Me acabás de llamar vieja?", o "¿Te parezco embarazada?", o peor... "¿Estoy vieja Y embarazada?". No hay caso, con esta gente, lo mejor es fingir que uno tiene sueño, mirar para todos lados, levantarse con cara de orto, y gritar "Qué barbaridad, che, nadie puede separar el culo de la silla por una pobre vieja".

Che, me quedó re largo el post... bueno, con eso tienen por lo menos por otro mes más, no?

sábado, junio 03, 2006

De cómo prepararse para el mes más duro.

Ví en varios lados ya, todas las reglas que se están imponiendo acerca del mundial, como "Durante un mes, no interesa nada, ni cumpleaños, ni nacimientos, ni muertes, ni nada. Así sea que juegue Kamtchatka contra Nueva Zelanda.", y cosas así. Bueno, yo tengo mis propias reglas del mundial para los que me conocen y charlan conmigo:
1.- A mí el mundial NO me interesa. No te pido que lo entiendas, ni te pienso dar mis explicaciones. Solo te pido que me lo respetes.
2.- Que Argentina juegue me importa un huevo, y si bien quiero que gane, no pasa por la alegría de disfrutar los goles sino por mera conveniencia al vivir acá.
3.- NO soy menos patriota por no interesarme que juegue Argentina. Basta.
4.- Dejen de preguntarme cómo puede ser que no me interese ver ni siquiera los partidos de Argentina. Si no me interesa el fútbol, no me interesa en todas sus formas.
5.- Voy a tratar, y solo para seguirle la corriente a los demás, de estar lo más actualizado posible de la situación de Argentina en el mundial. Pero si a los 30 segundos de que terminó el partido, yo no sé el resultado, no me mires con cara de asombro y preguntes si vivo en un termo.
6.- No me gusta hablar del mundial. Punto.
7.- Todo bien si vos querés ver los partidos, no te voy a cuestionar ni te voy a convencer de lo contrario. Espero la misma reacción de tu parte cuando yo NO quiera ver los partidos.
8.- No me nombres jugadores, ni formaciones, ni rivales, ni etapas. Yo sé que juega Messi, sé que juega Tévez, y sé que vamos contra Serbia y Montenegro, Costa de Marfil y Holanda. Es toda la información que tengo y necesito.
9.- No me preguntes "¿Cómo puede no gustarte el mundial?" porque yo no te pregunto cómo puede gustarte.
10.- No me digas "Pero al menos debería interesarte cómo le va a Argentina" porque te pedí ya que no me pidas explicaciones de por qué no me interesa el mundial.
11.- Por el amor de Dios, entendé que el mundial no me interesa!! No intentes buscar aunque sea la mínima información que yo "tengo que saber". No me digas cosas como "Pero tenés que saber que Argentina blablabla". No, no tengo que saberlo, no me interesa averiguarlo, no vivo en un termo por eso, y si vivo en un termo, muy feliz estoy.
12.- ¿Tan dificil es de entender, maldita sea? ¡No me interesa el mundial!
13.- No me puteen porque no me interesa, no me digan nada, ni siquiera opinen sobre este post. No me interesa lo que tengan para decirme sobre mi negativa. Si soy ortiba, si soy antipatriota, si soy cerrado, prefierlo serlo antes que fingir que me gusta algo que no me gusta.

domingo, mayo 21, 2006

De cómo rendir un parcial un sábado a la mañana.

Suscribiendo a diario a esta farsa sin sentido a la que la gente suele referirse como "facultad" es que ayer tuve la oportunidad de humillar mi buen nombre rindiendo un parcial, nada más ni nada menos, que de la materia "Algoritmos y Estructuras de Datos 3", comunmente llamada "Algo 3" para los amigos, y para que, dada la oportunidad, sea válido usar la frase "Estoy cursando Algo" sin que se preste a confusión.
No voy a hablar de mi desempeño en el parcial, porque no quiero presumir de mis conocimientos... solo les diré que mi nombre lo escribí sin faltas de ortografía, y eso podría considerarse el mayor mérito. Lo curioso de la situación, y lo que narraré en el día de hoy, fue el ambiente que rodeaba al parcial.
Comenzaré por decir que fue un sábado a la mañana. Sí, yo curso los lunes, miércoles y viernes a la noche, pero rindo un sábado a la mañana. Al parecer, en una junta importante, los profesores de la materia se reunieron y uno de ellos dijo "¿Y si lo ponemos un sábado?". Como estaba por empezar el programa de la Legrand y todos querían ir a verlo, aceptaron y dieron el tema por cerrado.
En fin, lamentablemente, para toda la facultad, ellos no fueron los únicos en elegir ese día, por lo que, cuando llegué, el edificio tenía más vida que en los días de semana. Y por supuesto, todos los que estaban ahí se preparaban para rendir un examen de sus respectivas materias, y justamente acá me detengo, porque mientras caminaba por el pasillo hacia el aula, la lucecita de "idea para el blog" se me prendió.
Me llamó poderosamente la atención las distintas reacciones que se pueden encontrar entre la muchedumbre durante un día de examen. Hasta me atrevería a clasificar las distintas reacciones "pre-parcial":
* Están los "No llego", a los que vemos sentados en el piso, junto a la puerta del aula, con el cuaderno abierto, pasando las hojas a la velocidad de la luz creyendo que así van a aprender más, y poniendo cara de terror cuando encuentran algo que no sabían, porque si encontraron algo nuevo, andá a saber cuántas cosas pasaron de largo sin darse cuenta.
* También están los "Finjo que no me preocupo" que siempre buscan a alguien para darle charla y así olvidarse que tiene parcial. Se los reconoce fácilmente porque cada 3 segundos de la charla, miran de reojo a ver si viene el profesor, porque fingen que no les preocupa el parcial, pero en realidad no ven la hora de que empiece para sacárselo de encima.
* Siguiendo la línea, están los "Realmente no me preocupo". Estos deambulan por la facultad, suben y bajan escaleras, se sientan, se paran, no tienen nada que hacer... llegaron temprano y no les da como para leer un repasito antes de rendir, entonces solo les queda esperar a que empiece y no saben qué hacer mientras tanto.
* Casi terminando tenemos a los "Cómo era el teorema?" que, seguros de su conocimiento, pero con cagazo por tener algo más que se les haya escapado, buscan a cualquiera que rinda con ellos para preguntarles prácticamente toda la materia a último momento. Esto, por supuesto, lo único que logra es generar en el otro un pánico mortal porque había cosas que él no sabía -y que la persona acaba de mencionarle- pero él era feliz porque no sabía que no lo sabía (se entiende?). Ahora esta persona lo avivó y lo puso muy nervioso.
* Y justamente siguiendo a los anteriores, por último, mis favoritos... los "Lalalala, no me hableees, no te escuchooo". Estos seres, apenas escuchan que a 1 km a la redonda alguien está hablando del parcial, se aleja corriendo al grito de "Ahhhh, no quiero que me digas nada, me vas a marear!!". Son enemigos naturales de los "Cómo era el teorema?", por razones más que obvias.

Y dentro de esta selva estoy yo, que no menciono nada del parcial, llego temprano y no sé cómo perder el tiempo, me la creo que sé todo y no sé un carajo, por eso en el colectivo me la paso leyendo rápido el cuaderno esperando aprender algo que hasta el momento no había aprendido.

jueves, mayo 11, 2006

De cómo meterse en la mente de los publicitarios

- Bueno, muchachos, vinieron los de Ser, quieren una propaganda para su nueva agua saborizada, que comience el brainstorming.
- Y... yo diría que mandemos así como un mensaje que diga "Para vencer la Ser, agua Sed" ¿Entienden? Es juego de palabras... Ser, Sed... claro...
- Mmhh... yo pensaba otra cosa, algo más... no sé, más de barrio.
- ¿Qué se te ocurrió?
- Y, ponele, agarramos así, una mega super estrella como, no sé, Araceli Gonzalez, no? Que es así como "la" mina pero también es muy como de barrio. La metemos en una casa con una amiga, y onda que le ofrece a tomar la Ser... la mina le dice "Ah, pero no sabía que estabas a dieta" y ahí Araceli te dice que no, y te enumera todas las propiedades nutritivas de la Ser... o sea, como hace cualquiera que se sirva un vaso de bebida, no? Re terrenal.
- Me gusta, eh, me gusta...

- Señores, la gente de Alikal necesita una propaganda, qué ideas tenemos?
- ¿Qué tal un dibujito animado de un monstruito que se te mete en la cabeza, y el superhéroe Alikal lo mata?
- Estaría bien, pero creo que ya lo hizo Mr Músculo eso...
- Pero cómo? Ellos no tenían al flacuchito ese que se hacía llamar Mr Músculo?
- No, ahora lo cambiaron, tienen así como un dibujo en 3D re musculoso.
- Bueno, entonces qué tal esto? Agarramos a un médico, lo mandamos a decir por qué Alikal es bueno y ponemos en pantalla su nombre y su matrícula médica. No sé, me parece que es algo que no se vio.
- ¿Y vos decís que la gente no se va a dar cuenta que le pagamos para decir eso?
- Y... yo creo que no, o sea, estamos mandando su número de matrícula.
- Compro!

- Bueno, tenemos la de Colgate ahora, qué se les ocurre?
- Ponemos un médico que diga las propiedades médicas y mandamos su matrícula!!
- Galvez, el de Alikal ya quedó cerrado, deje de tirar ideas.
- Perdón...
- No sé, yo digo que terminemos la propaganda con un "9 de cada 10 dentistas usan o recomiendan Colgate", como que la gente se la va a creer, escuchame, es un 90% de efectividad, y cubrimos dos áreas con eso... o la usan o la recomiendan...
- Puede ser, eh... pero y la propaganda qué sería?
- Y si ponemos así una familia tipo? Padre, madre, hijo e hija, con una cancioncita pegajosa?
- Cancioncita cómo?
- Y... no sé, algo así: "Este es José, el nuevo gerente, que con su sonrisa blanca llegará a presidente".
- Simprón, usted estuvo tomando alucinógenos?
- Depende... bajarse medio litro de Bardahl Máxima Compresión se considera alucinógeno?
- No, pero ojo, no es tan mala la idea, eh... metemos así, muchos colores, unas coristas y vualá.
- Voilá, Garmendia, se escribe Voilá. Entonces quedamos así.
- Ya sé! Mandamos a Araceli Gonzalez a cepillarse los dientes con una amiga mientras le dice por qué elige Colgate!
- Galvez, está despedido.