domingo, mayo 27, 2012

De cómo regresar en más de 140 caracteres

No, a ver, la cosa es así: desde que salió Twitter, y yo empecé a incursionar en el mismo, mis ocurrencias que ustedes aman y con las que solía deleitarlos en este espacio, han sufrido lo que llamo "Complejo de síntesis". Por supuesto, yo lo llamo así porque es algo que me afecta a mí, y en tal caracter lo nombro como se me antoja. O sea, ponele, si vos tenés un problema que no sabés cómo definir, porque nunca conociste otra persona en la misma situación, le inventás el nombre que querés. A mí me copó eso de "complejo de", pero por favor, vos no te veas limitado por eso, dejá volar tu imaginación. Podés ponerle, por ejemplo, "Epíteto de Juan Carlos" o "Quilombete de los 5 sombreros" aunque tu problema no incluya sombreros y trate de un loro japonés.
Pero como venía diciendo, mi "complejo de síntesis" consiste, básicamente, en que, con el advenimiento de lo que se conoce como "microblogging", mis ocurrencias fueron adaptándose al entorno y ahora surgen en 140 caracteres o menos. Esto, por supuesto, casi que me imposibilita a seguir actualizando acá, porque para escribirte tres frases y con eso fingir que estoy posteando, mejor entrá a mi Twitter y cagate de risa as God intended it (perdón, no suelo bilingüear acá, pero la traducción literal "como Dios tuvo la intención" es malísima). Ah, sí, ahora invento palabras como "bilingüear". También te la conjugo, mirá: yo bilingüeo, tú bilingüeas, nosotros... bueno, y así.
Y entonces, ya que mis ocurrencias son cortas, pero no quiero abandonar por completo este ameno espacio que tantas satisfacciones me dio, vamos a sacar lo mejor de dos mundos: te tiro mi locura en formato tweet, y me explayo en formato blog. Si pudiera ilustrar mis genialidades, le agregaría el formato fotolog a mi experimento, pero ese sitio ya pasó de moda y solo lo mencioné para que los giles que todavía lo buscan, encuentren mi blog en Google.

Y dijo @subtepass:
Digo yo, esas luces que tienen los patrulleros y que son ATERRADORAMENTE ENCEGUECEDORAS, son legales? #MeJodenUnToque
Porque yo voy por la calle manejando como un Schumacher, que no sé si así es como se escribe, así que mejor digamos que vengo manejando como un Fittipaldi, y de repente por el espejito siento un cosquilleo titilante de rutilantes intermisiones. Primero me sorprendo un poco por manejar tal vocabulario, después me felicito un toque por ser un pibe que tiene cultura, y finalmente distingo esas luces azules que parpadean siguiendo un patrón hipnotizante. Y me surge esa duda, no? Porque la policía está al servicio de la comunidad, pero yo nunca te pedí que me dejes completamente ciego y delirando que veo puntitos azules cada vez que cierro los ojos. Entonces decime, oh amigo guardián de la ley, ¿por qué tenés que tener unas luces TAN de mierda, que no hacen más que molestar al conductor y/o provocar accidentes? Yo digo que erradiquemos la luz azul y la cambiamos por una Osram de 20w. Color pastel, para ser más específicos.
Y también uso hashtags, que no sirven para nada acá, pero viera usted qué bonitos son.

Y siguió diciendo @subtepass:
Cada vez que veo un tributo a Arjona me pongo contento, porque pienso que murió. #MierdaDePersona
No, no soy una mierda. Bah, un poco, pero ayudo a las viejas a cruzar la calle! Bueno, no, no las ayudo, pero si no fuera por el simple hecho de que no lo hago, te juro que lo haría.
No es que yo quiera que se muera Arjona. Su muerte, así como su vida, no me afectaría en absoluto, pero es que no entiendo qué necesidad hay de hacer un tributo cuando el original es tan insoportable. Es como que salga un grupo "tributo a Esa señora que se queja en la caja del supermercado haciendo demorar a todo el resto de la gente". Y ya que mencionan el asunto, tenemos que aflojar con el tributo a Sabina un toque, porque ya nos dimos cuenta que CUALQUIERA puede poner voz ronca y exagerar la Z, no es tan complicado. Y no me jodas, no se necesita absolutamente nada más que eso para tributear a Sabina. Y ahora inventé también tributear, porque soy así de guapo.

Y no se calló @subtepass:
Siempre admiré a los compositores que empiezan sus canciones con un "and"
Y te tiro dos ejemplos para que veas de qué hablo:
      And now...
      the end is near
      and so I face
      the final curtain
        Frank Sinatra - My Way *
y como hoy me siento aguerrido, te doy un ejemplo más:
      And if I say
      I really knew you well
      What would your answer be?
      Paul McCartney - Here Today
Podríamos decir que básicamente admiro a Frank y Paul, que suena como una pareja de gangster (bueno, decían de Frank que... no me quiero meter en esas cosas), pero no es solamente eso. Siempre admiré esa capacidad para, casualmente, empezar a contarte una historia en una canción sin tener que recurrir a un cliché como "There was a time" (en tu cara, Steve Tyler).
Por supuesto que no se limita al vocablo "y", sino que también me pareció copado empezar canciones con un, ponele, "so all you people" (Queen - All God's People).
Así que podríamos decir que admiro a Frank, Paul y Freddie.
Sí, podríamos decirlo.
¿Qué me juzgás, loco?

* Ok, My Way no fue compuesta por Frank Sinatra sino por Paul Anka, pero decir que admiro a Paul & Paul suena a dúo melódico o a zapatería de barrio, una de dos.

domingo, enero 30, 2011

De cómo abrirte camino hacia la plenitud.

Vivir solo tiene sus ventajas y desventajas, sus altos y sus bajos, pero por sobre todo, tiene un constante devenir de aventuras y desafíos. Desde el solo hecho de cocinarte y lavarte la ropa hasta simplemente pasar la escoba cada tanto, cuando vivís solo tenés que aprender a valerte por tu cuenta y a resolver los más complejos enigmas, como el que me gustaría debatir a continuación.
Por suerte no es algo que me haya pasado aún pero sí es algo que temo que ocurra, considerando que realmente, por más que lo piense, no sabría cómo actuar en dicho caso. Me estoy refiriendo a la siguiente situación, y permítanme ilustrarla:
Martes, 22:12hs, solo en casa por supuesto. El estómago pica, los mosquitos rugen, o viceversa. Ante la falta usual de comida hecha, y las flojera más usual de cocinar, uno empieza a tantear "lo que hay" y a activar su imaginación para ver qué sale de eso.
Un poco de Por Salut, dos tomates, un poco de arroz de ayer, y una lata de arvejas.
Abrimos el cajón de los cubiertos, sacamos el abrelatas y clavamos la punta en las conservas. Le damos la primer vuelta a la manija y notamos, con horror, que ésta queda en nuestras manos.
Se rompió el abrelatas.
¿Qué hacemos en esta situación? Esa es la intriga que me atormenta desde hace tres noches cuando noté que el filo vacilaba y me decía "por esta vez pasa, eh, pero... cuidadito!". ¿Cómo se puede seguir adelante con la vida cuando el abrelatas se te rompe? La lata ya está un toque abierta, no se puede volver a guardar, hay que terminar el trabajo, ¿o dónde escuchó usted hablar de alguien que haya dejado una lata de arvejas a medio abrir? O se abre, o no se abre, pero así no se puede dejar.
¿Qué hacemos? ¿Cuchillo, tenedor, martillo, taladro? ¡Nada de eso sirve! Solo existe un dispositivo en el mundo capaz de abrir una lata, y es el abrelatas. El abrelatas tiene un solo objetivo en la vida -con excepción de esos que traen destapador en la punta- y éste es abrir la lata. Y la lata, sabiendo esto, solo se deja abrir por él, para darle un sentido a su vida. Entonces, si nos quedamos sin abrelatas, nos quedamos sin arvejas. Y sin arvejas la ensalada ya no está completa, y eso... eso, mis amigos, es lo que más temo de mi convivencia conmigo mismo.

Desde el estante, los porotos me miran con desconfianza. Desde el cajón, el abrelatas me guiña su filoso ojo, y si me acerco lo puedo escuchar susurrar: "portate bien, Pablito... portate bien".

martes, octubre 19, 2010

De cómo ignorar un año de ausencia.

Porque si hay algo que me molesta, pero a la vez me nutre de anécdotas, es viajar todos los días en subte. Siempre se encuentra algo nuevo, siempre algo para contar. La vida laboral siempre es más divertida cuando, después del saludo riguroso, uno empieza su mañana con un "no sabés lo que me pasó hoy viniendo para acá".
Tomemos el simple hecho de que vivimos en un hermoso país donde lo que no se dice en voz alta no ocurre. Es decir, necesitamos que alguien se queje sobre algo para que nos demos cuenta que las cosas no andan bien. Todos saben que el subte funciona mal, pero nadie dice nada; ergo, el subte anda bien!
Todos los días, antes de viajar, me fijo en la página del subte la frecuencia de la línea A, y salgo de mi casa animado porque leo "Frecuencia normal. Servicio cada 3:30 minutos".
Llego a la estación Carabobo y me sorprende ver tanta gente en el andén. ¡Cómo se acumulan en solo tres minutos y medio! En fin, me hago paso en solo 30 segundos y me quedo esperando, escuchando "We are the champions" que dura 3 minutos. Para cuando termina el tema, yo ya estoy dando un paso adelante, porque con seguridad el subte llegó, no me importa que no lo vea y que la gente me agarre de los brazos para no caerme a las vías, Metrovías me dijo 3 minutos y medio y eso es lo máximo que voy a esperar.
Pero después recapacito, me subo de nuevo al andén, y pienso que quizás justo el servicio que estoy esperando se demoró y la página ya lo está anunciando, pero como yo estoy en el andén no puedo verlo.
Raro, la excelente programación televisiva de SubTV también dice que hay frecuencia normal.

Pero quien dice 3 minutos dice 15, y finalmente el subte llega.
Aaaah, qué despliegue de humanidad. Sonrisas por aquí, codazos por allá, la típica pelea de la segunda puerta porque los incautos que venían en el subte quieren bajarse en la cabecera, pero los que estamos allí queremos entrar, y según las leyes de la física dos cuerpos no pueden ocupar el mismo espacio.
La vieja paqueta de pollera hasta las rodillas y bolsas de Coto ve la pelea y dice en voz alta, pero sin hablarle a nadie: "Siempre pasa lo mismo acá, por eso estamos como estamos" y una pequeña sonrisa se le dibuja en la cara mientras busca a su alrededor aunque sea a una persona que comparta su parecer y tenga ganas de quejarse públicamente. Respira aliviada cuando la treintañera con la carpeta en el brazo asiente y le dice "Y encima la gente no aprende más". La vieja paqueta se emociona: consiguió compañía para charlar durante el viaje.

Finalmente estamos todos adentro y suena el pitido de libertad anunciando la partida del carruaje. Los motores rugen, el andén comienza a alejarse de nuestra vista, las puertas se cierran, el pobre pibe con auriculares queda colgando del tren porque éste arrancó primero y cerró las puertas después... culpa del pibe, obvio, cómo se te ocurre subirte a un tren que va a arrancar sin previo aviso pero te va a dejar la puerta abierta para que vos te tires bajo tu propio riesgo?

Pasa una estación, dos, tres, una alegre voz nos avisa que "la línea D: Catedral - Congreso de Tucumán, realiza un servicio límitado. Disculpe las molestias", y yo, que no me tomo el D, la disculpo, pero me parece que hay un par que no van a estar tan contentos.
Llegamos a Miserere... y qué variedad demográfica! La gente sale, entra, sale de nuevo porque la empujaron, entra de nuevo con un cúmulo de nueva y refrescante gente. El tren arranca, las puertas esta vez ni se molestan en cerrarse, total, no está mal que corra un poco de aire. ¿Y qué fue ese ruido? Ah, se cayó el viejo, bueno, mejor, más lugar para los que sobrevivimos.

Cuando nos aproximamos a Plaza de Mayo, el cincuentón de los anteojos oscuros como comisario y la que se cree ejecutiva se tiran hacia la puerta. Todavía no sé bien si es porque están apurados por llegar o porque les divierten esas puertas manuales que todavía conserva el subte A.
Por supuesto, a último momento se avivan que hoy salimos por las puertas de enfrente, y en su frenesí quedan últimos de la fila.

También, en este año que pasó sin que escribiera nada en el blog, me fui de viaje a Europa y me fui a vivir solo. Pero a ustedes no les interesan esas cosas, no?

martes, agosto 25, 2009

De cómo elegir un buen nombre.

Señor Comerciante: Si se encuentra usted en tratativas de comenzar su propio negocio, deberá saber la importancia que constituye una buena denominación. No se trata solamente de una formalidad, el nombre de su negocio impone una impronta, una identificación que permite le permite ser reconocido y distinguido fácilmente ante sus posibles competidores.
En tal caracter, y pensando siempre en el bienestar ajeno más que en el propio mismo, aquí en "De la vida, y todo lo demás" hemos decidido asistirle gratuitamente, por medio de esta oferta única y por tiempo limitado, en la ardua tarea de idear un nombre para su nuevo emprendimiento.
Ante todo, debe usted saber ubicar con precisión el rubro que identifica a su negocio, ya que con el advenimiento de las nuevas tecnologías, ciertas empresas pasaron a ocupar varios rubros a la vez (tómese de ejemplo los cibercafés que funcionan como locutorios, kioscos y bares a la vez). Poder establecer un rubro correcto es vital a la hora de bautizar el negocio.
"De la vida, y todo lo demás", le ofrece una serie de consejos y ejemplos de nombres que pueden ajustarse de acuerdo al tipo de negocio que desea usted iniciar.

* Peluquerías y Salones de Belleza
Es importante notar que, cuando se trata de un salón de belleza, nos encontramos frente al rubro más ególatra que existe. Su salón debe llevar un nombre de pila (eventualmente un apellido, si es usted famoso) como denominación, y dicho nombre debe ser extravagante. Así, quedan terminantemente excluídos los salones denominados "Cacho", "Roque", "Lucio" o "Hectitor". Por el contrario, queda perfecto y hasta refinado utilizar nombres como "Laurence", "Jeremy" o "Paulette". Es recomendable, en caso de que sea posible, adosar un " 's " al nombre. No importa que no sea un nombre inglés y que quien lo atienda haya vivido toda su vida en Villa Ortúzar, el apóstrofo (*) da clase; fíjese sino usted, dígame con sinceridad si no muere de ganas de cortarse el pelo en un lugar llamado "Bruno's".

* Restaurentes, bares y resto-bares
El rubro gastronómico viene imponiendo una moda que parece no acabarse: la de denominar a los locales con verbos en modo imperativo. Así, por caso, podemos encontrar sendos negocios con nombres como "Llamalo a Gutierrez" o "Dale perejil al toro". Asímismo, otros tiempos verbales pueden ser libremente utilizados; la idea es establecer un anhelo en el nombre, más que identificar el lugar. Ejemplo de esto son los conocidos "Te Mataré Ramirez" y "Siga la vaca".
Ofrecemos los siguientes nombres como ilustración, de acuerdo al tipo de comida que tenga pensado servir:
[+] Parrilla
- Servime el asado sin chinchulines
- Traeme la carne ni muy a punto ni muy jugosa
- Este vino ya es vinagre!
[+] Pastas
- Fileto y tuco son lo mismo, no me jodas
- Ponele salsa, ponele
- Qué mierda eran los tortelettis?
[+] Comida japonesa
- Kamasaki... porque Kawasaki ya estaba
- Yo como con palitos
[+] Comida brasilera
- Banana nao tem carozo
- Pizza a la piedrinha
- Pelé debutó con un pibe

* Kioscos y Maxikioscos
Los kioscos siguen una regla similar a la de las peluquerías, pero con la diferencia de que el nombre no debe ser fino. Es más, cuanto más de barrio sea, más se le identificará luego. Están terminantemente prohibido los nombres completos, sino que se debe utilizar un apodo. Ejemplo de esto es: "Quique", "Tito", "Moncho", "Chuleta", "Mancu", "Pololo".
Una excepción la constituyen los denominados "kioscos de diarios y revistas", cuyos nombres deben reflejar personajes de antaño de la historieta argentina. Es decir, su local, de dedicarse a la venta de medios gráficos, deberá llamarse "Manolito", "Clemente", "Pelopincho y Cachirula", "Calculín", etc.

Resulta imposible cubrir todos los rubros existentes en la actualidad, pero esperamos, desde este humilde sitio, haber servido de ayuda al futuro emprendedor, ya que de su visión comercial puede depender la estabilidad económica de nuestro país.

Muchas gracias por vuestra atención, y que tengan ustedes muy buenas noches.


(*) Aprendí recientemente que "apóstrofe" es una figura de la retórica para hacer una acotación con referencia a alguien en un discurso, mientras que el signo ortográfico " ' " se llama "apóstrofo".

domingo, julio 05, 2009

Cosas que siempre pasan en una película de terror

* La película empieza con una toma de una ciudad cualquiera pero que tiene un río cruzándola, o tiene salida a algún río. Dicha toma muestra el puente principal de la ciudad visto desde arriba.

* La protagonista de la película, si es una mujer, es una mujer independiente con un trabajo estable y que, aunque puede tener o no pareja, no depende de él. Además, no tiene hijos... o si tiene, es madre soltera.

* Cuando el ente malvado que cuenta la historia de la película se encuentra en un lugar accesible por escaleras, la protagonista va a subir las escaleras lentamente y mirando con sigilo hacia arriba.

* Siempre hay un detective asignado a la tarea de investigar qué pasó en aquél lugar. El detective primero va a desconfiar de la protagonista, pero un hecho revelador le va a mostrar que estaba equivocado.

* La protagonista sabe que el detective que investiga aquella casa misteriosa está en peligro, sabe que está por morir y que no hay tiempo que perder. Aún así, va a subir las escaleras lentamente.

* Si la protagonista tiene que inspeccionar una habitación, lo hará lentamente recorriendo las cuatro puntas. Aquello que espera encontrar, va a estar siempre en la última punta a investigar y va a atacarla por sorpresa.

* El ente malvado que, como dije recién, estaba en la cuarta punta, va a esperar pacientemente a que la protagonista se digne a mirar para su lado, y nunca va a atacar antes, cuando la tiene de espaldas, a pesar de que este parezca el mejor momento para un ataque.

* Por otro lado, si la protagonista está completamente segura que en una de las cuatro puntas está el ente malvado, va a inspeccionar cada una con cuidado, y al llegar a la cuarta, la música crecerá proporcional al misterio, y cortará abruptamente cuando ella mueva la caja/cortina/puerta/ventana y vea que no hay nada.

* Ese también es un buen momento para atacar por la espalda, a veces incluso pasa.

* La película nunca termina con una historia 100% resuelta. Si bien la trama principal de la película llegó a un desenlace, la escena final muestra ese pequeño fotograma que te dice "Creíste que todo terminó, pero no... tenemos material para una segunda parte".

* Si la película era de origen japonés, el ente malvado es una mujer morocha de pelo lacio y muy largo. No importa que sea la remake yanki.

martes, junio 09, 2009

De cómo hipotecar la amistad

Últimamente vengo notando mucho el esfuerzo que hacen las entidades financieras (llámese banco o "lugar donde te dan una hipóteca") para tratar de que no se note tanto que en realidad ellos consiguen beneficio en sus transacciones, lo cual sería perfectamente lógico porque nadie presta guita por amor al arte.
Pero que intenten hacernos creer que lo hacen de onda es casi como un insulto.
Hoy escuchaba la publicidad de los préstamos hipotecarios del Banco Credicoop. Y decían que el Banco es como ese amigo que te dice "Contá conmigo", porque aunque sabés que está siempre, es bueno escuchar esa frase cuando la necesitás (apelar a los sentimientos, algo que muchas publicidades están haciendo últimamente).
Eso fue lo que me hizo reflexionar... ¿Por qué intentan hacerme creer que son mis amigos? No, señor, son una entidad financiera haciendo negocio, ni más ni menos. Eso dificilmente catalogue como "soy tu amigo y te doy unos mangos porque te veo que la estás pasando duro". ¿Qué clase de amigo sos que después me querés cobrar intereses por la guita que me diste de onda?
Si tanto se ufanan de ser mis amigos, vénganse a comer un asado a casa! Cuéntenme de sus hijos y escúchenme cuando yo les cuente de los míos! Vamos a tomar algo a un barcito por Palermo!
Además, claro, mis amigos no suelen ser tan formales cuando les pido un favor... o sea, imaginate que le pida a un amigo que me dé una mano con la mudanza y éste me diga "Bueno, a ver, primero dame tu documento... mmhh... ok, perfecto, vas a necesitar llenar estos formularios... la línea de abajo no la completes... buenísimo, este taloncito es para vos y en 48hs vas a tener efectiva la ayuda para la mudanza. Muchas gracias".
Mi propuesta es que cortemos con la intención de apelar a los sentimientos de la gente para venderle un producto o un servicio. Las cosas como son. Sprite. (¿?)

lunes, mayo 25, 2009

De cómo revolucionar la realidad.

¡Feliz día de la Revolución! ¡Todos a escarapelear este maldito lugar!
¿Pasó ya usted por la 9 de Julio? ¿Vio el tole tole que armó el gobierno? Ahora resulta que cuando Sarmiento murió, le compusieron una cumbia en su honor. Y resulta también que ahora la onda no es festejar los años redondos, sino los "casi" años redondos. Entonces llamamos "Bicentenario" a una fiesta que celebra los 199 años de la Revolución. ¿Soy el único que ve la falla numérica acá? Capaz intentan justificarse en eso de que el 1810 fue el año 0, como esos pobres infelices que te peleaban a muerte que el 2000 ó 2001 es el nuevo siglo cuando la verdad a nadie le importaba y todos simplemente queríamos ver qué divertido era ver a nuestra computadora colapsarse por completo por culpa del famoso Y2K que no hizo absolutamente nada.
Pero no, la onda ya no es cumplir 100, 200 ó mil años... la onda es cumplir 99, 199 años... quizás esto viene motivado por nuestra actualidad económica, que nos obliga siempre a vender cosas a $1,99 en vez de $2. ¿Para qué decir que cumplimos 200 años si con decir que cumplimos 199 parecemos más jóvenes?
Lo mismo pasa con Fravega... llaman a Tévez para que les haga la publicidad por sus 99 años, pero a nadie le importa realmente que cumplan esa cantidad... nos importan los descuentos y las sorpresas que se vendrán el año que viene cuando cumplan los 100. Vaya ahorrando, señora, que quizás consigue un 20% en la plancha esa que tanto anhela.
Ahora, la pregunta que todo el mundo se hace al ver esos anuncios de Fravega es... ¿Qué carajo vendían hace 99 años? Porque, o sea, no creo que en esa época existieran los electrodomésticos...
Pero volviendo al tema de la Revolución, lo que realmente me carcome el cerebro es cómo puede ser que, después de 199 años, después de tantos cambios sociológicos y culturales en nuestro país, todavía los maestros de escuelas obligan a sus alumnos a pintarse la cara con corcho quemado y gritar "Empanaditas calientes, para quemarse los dienteeeees!".
Ya tuvimos la Revolución de Mayo, ya tuvimos la Revolución Libertadora... es hora que alguien haga la Revolución de los Actos Escolares.


(Marita, antes que lo digas... no es plagio si me copio a mí mismo)

lunes, febrero 09, 2009

Un día en la mente de un empresario.

Como todos los días, Fernando llega a la empresa a las 9 en punto. Viste su corbata de los martes y ese saco que se compró para el casamiento del hijo de su mejor amigo de la infancia.
La rutina laboral se apodera de él apenas baja del auto, en la cochera del edificio, y se toma el ascensor al tercero. No es un simple empleado más como lo sería el de la limpieza, pero ficha su entrada como todos, en una tarjeta que conserva plastificada para que no se arruine.
Esas pequeñas costumbres son las que hacen a su caracter. Sereno, calmo, pulcro y con un sentido del humor, digamos, costumbrista. No es de hacer chistes ni jodas pesadas, pero disfruta de un buena comedia como cualquiera, y si le cuentan un chiste bueno no se avergüenza de su carcajada.
Luego del saludo de compromiso con cuanta persona se cruza, Fernando ingresa a su oficina. Ahí ya no es más Fernando. Ahí es Señor Vilaroth, "con V corta y H al final" como suele aclarar cada vez que tiene que decir su nombre completo para llenar algún formulario.
Se sienta en su despacho y comienza su pequeña costumbre de todos los días. Prende su computadora e ingresa casi instintivamente a Clarin.com para hacer una repasada a los titulares del día. Dejó de comprar el diario hacía un par de años cuando se dió cuenta que salía tan apurado de su casa, que no tenía tiempo para leerlo. Prefirió mejor leerlo por internet tranquilo. Una solución más barata que, a fin de cuentas, no le molestaba en absoluto.
Apretó el botón del intercomunicador y llamó a su secretaria para que le traiga su cafecito con un toque de crema, y las novedades del día. Mientras esperaba que llegara, respondió un par de e-mails, chequeó su agenda y prendió el Winamp. No es que sea melómano, pero disfruta más de su día si tiene un poco de música de fondo.
Por esos parlantes simples que traen las computadoras nuevas, empezó a sonar "Melancholia", de Duke Ellington. Fernando era aficionado al jazz y al blues, así que no era raro encontrar ese tipo de música entre su lista.
Su secretaria golpeó dos veces y esperó que el Señor Vilaroth la dejara ingresar. Entonces entró con unos cuantos sobres y un anotador en su mano. Tenía una pollera roja que llegaba hasta sus rodillas, y una camisa blanca abotonada casi hasta el cuello. Uno podría decir que era una mujer atractiva, pero sería más certero afirmar que supo serlo en su juventud. Llevaba esos anteojos clásicos de secretaria, con un marco negro bastante ancho, y su pelo recogido.
Se acercó hasta su jefe y le dió su reporte diario. Algunas buenas noticias, algunas malas, lo usual. Se fijó en su anotador y le comentó que la empresa estaba evaluando sacar un nuevo producto al mercado. Y como siempre, su presencia era necesaria ya que, sin él, era probable que cualquier elemento que saliera a la venta careciera de éxito.
Fernando hacía las veces de catador y a la vez de creativo publicitario. Su tarea consistía en probar cada nuevo producto, y en base a las sensaciones que le producían, inventar un nombre de fantasía para identificarlo.
Podía considerarse un trabajo menor, pero los directivos sabían que el nombre de un producto es tan importante como el producto mismo. Sin embargo Vilaroth no se avergonzaba de su empleo. Si bien no lo mencionaba como "inventor de nombres" aunque esa fuera la descripción más exacta, simplemente se refería a él como "creativo publicitario".
Luego de realizar algunas tareas, Fernando se dedicó por completo a su nuevo encargo. Tomó el producto con sus dos manos, lo accionó y se dejó inspirar. Sabía que no sería tan simple... hasta a las mentes más brillantes les llega la inspiración recién después de varios días... pero ese día se sentía con suerte, sentía que no le llevaría mucho tiempo.
Se dejó inspirar uno, dos, tres minutos, y el efecto pasó. Volvió a accionarlo y sintió una vez más ese aroma que le indicaba que estaba por encontrar el nombre perfecto.
Se recostó sobre su silla con los ojos cerrados y se puso a imaginar. Quien lo viera de afuera pensaría que estaba dormido. Recostado, con los ojos cerrados, y escuchando dulce jazz. Sin embargo Fernando no dormía en su trabajo, para eso gozaba de un buen sueño en su casa.
Perdió noción del tiempo. En su mente pasaron horas y días enteros, pero sin embargo tan solo habían transcurrido 20 minutos, cuando recibió el golpe de la inspiración.
Se levantó de su silla de un sobresalto, y dijo en voz alta, aunque nadie hubiera ahí para oírlo, el nombre con que, de ahora en más, se conocería al nuevo producto de la empresa: "¡Poett Brisa de Montaña!"

domingo, diciembre 28, 2008

De cómo contagiarse del espíritu de las fiestas.

Un cuento de Navidad
por Cosme Fulanito

Erase que se era, solía decir mi tío,
en un bello bosque, ahí, junto al río...
Un joven corpulento de mirada atrayente
se bañaba desnudo, se llamaba Vicente

Vicente vivía solo, y soñaba despierto
que un día dejaría de ser un esperpento
Es que Vicente era feo, cual sorete de perro
Y por eso no lo querían, le decían "Qué fulero"

En aquella Navidad, y junto a su arbolito
Vicente pidió un deseo, un deseo solito
Deseó ser bello, lindo, y que las mujeres lo amen
Y que los de Emergencias S.A. ya no lo llamen

Fue esa mañana, la del 25 de Diciembre
Que Vicente se despertó, como hace siempre
Fue al baño, se lavó y se echó un buen meo
Se miró al espejo y dijo "La puta, sigo siendo feo"

Aquél milagro de Navidad aún no llegaba
"¿Se me cumplirá el deseo?" Vicente se preguntaba
La respuesta, créanlo o no, llegaría pronto
Si conseguía un taxi, un bondi o venía en moto

Y en aquella tarde mágica, por fin sucedió
Que se vio en el espejo y exclamó "Por Dió!"
"Soy bello, soy hermoso... atractivo es lo que soy"
No paraba de mirarse, y de exclamar "¡Cómo me doy!"

Salió a la calle contento, a lucir su belleza
se paró en una esquina y se abrió una cerveza
Se quedó ahí, a esperar los resultados
Pero nada ocurría... ¿Son todos tarados?

Vicente era hermoso, pero nadie lo quería
y, desconcertado, se preguntaba por qué esto ocurría
miró a su alrededor, y lo miraban con asco
Y pa'acompañar la cerveza, se morfó un damasco

Se preguntó "¿Por qué aún no me quieren? Pero la puta!"
Y sus amigos, sinceramente, le cantaron la justa
"No es que no te queríamos por ser horroroso"
Y uno de ellos se acercó hacia él sigiloso

Se paró junto a él y le susurró al oído la posta
"No era por feo, sino por tu aliento a bosta"
Se volvió a alejar, casi sin chistar
Porque estaba ya a punto de vomitar

Vicente se alejó y se encerró en su casa
Lloró toda la noche repitiendo "¡Qué farsa!"
La moraleja, niños míos, es muy sencilla
Presten atención y pásenme uno de morcilla

No desees la belleza, pues subjetiva ella es
Agradarle a todos es imposible, ¿es que no lo ves?
Si algo haz de desear, y recuerda siempre esto
Pide bienestar, y ya que estás, unos fideos con pesto

Vicente se lavó los dientes, sí, finalmente!
Y sus amigos lo quisieron... eventualmente
Espero que les haya gustado esta historia, de verdad
Les deseo buena vida, feliz año... y Feliz Navidad!

miércoles, diciembre 24, 2008

De cómo apreciar el kiwi y el melón.

Hace un tiempo, una publicidad (fui obligado hace tiempo por cierta personita a utilizar el término "publicidad" en lugar de "propaganda"... no entiendo bien por qué, pero fui cagado a pedos de manera tan convincente que me quedó grabado)... decía... hace un tiempo, una publicidad nos mostraba la belleza de cantar canciones en un idioma extranjero sin saber qué significa lo que se está diciendo... o lo que vulgarmente se conoce, gracias a dicho comercial, en "Kiwi y melón".
Hace poco noté, escuchando temas en inglés, que a veces no entender lo que la letra dice es una ventaja... porque en el momento en que entendemos lo que estamos oyendo, nos ponemos a pensar "¿Este flaco realmente hizo un tema tan boludo? Y encima tiene éxito?".
Por supuesto que no podría estar enunciando semejante declaración sin tener pruebas de a qué me estoy refiriendo. Y como las pruebas son para remitirse a ellas, pues a las pruebas me remito.

Hace no mucho tiempo empezó a sonar por las radios un flaco que nadie conocía, al que le batían James Blunt. Este muchacho, que pronto visitará nuestra tierra, alcanzó la fama con su tema "You're beautiful". El estribillo de dicha canción narraba:
You're beautiful
You're beautiful
You're beautiful
It's true
Para el internauta que no domine la lengua sajona, la traducción dice más o menos así:
Sos linda
Sos linda
Sos linda
Posta
Esto ilustra perfectamente mi punto... el tema, en inglés, es re pegadizo y queda re bien... pero en cuanto interpretamos lo que dice, nos damos cuenta que es una verdadera boludez...

La prueba número 2 nos remite al rey del pop, quien hoy en día sufre de una enfermedad bastante jodida... el señor Michael Jackson, que en su bonita página intitulada Beat it, entonaba:
Beat it!
Beat it!
No one wants to be defeated!
Cuya traducción nos alerta:
Rajá!
Rajá!
Nadie quiere que lo caguen a palos!
Una nueva muestra de la riqueza de la lengua desconocida.

Por último, y para demostrar que no todo es inglés, tenemos el famosísimo tema Lady Marmalade cuya frase más famosa enuncia:
Voulez vous coucher avec moi ce soir?
Que casi todos saben qué significa, pero para los ignotos, les traduzco:
Cojemos?

Bueno... este fue el análisis de las traducciones para Super Nintendo, y espero que les haya gustado.
Chau.

martes, diciembre 09, 2008

De cómo conquistar el mundo.

Desde que somos chicos, nos inculcan un saber absoluto, una verdad indiscutible. Eso que uno ya directamente asume como cierto por el simple hecho de no concebir otra opción. Aquella enseñanza que, si no la aprendemos por nuestra cuenta, igual la asumimos como cierta porque de algún lado la oímos...
¿No es sorprendente la cantidad de frases que puedo usar para describir lo mismo?
En fin... todo el mundo sabe que, en cualquier serie/película/programa de héroes, el villano solo quiere una cosa: conquistar el mundo (bueno, en Pinky y Cerebro no es el villano quien lo quiere, pero no importa).
Y hoy (bah, hoy no, hace unos días, pero hoy me acordé como para escribirlo) se me ocurrió pensar en eso... ¿Qué es, realmente, "conquistar el mundo"?
Pensemos una cosa... para qué querría alguien conquistar el mundo? Es decir, qué privilegios otorga tal proeza? A mí se me ocurren los siguientes:
* Capacidad para obligar a cualquier persona a hacer lo que uno quiera
* Habilidad de ir a cualquier lugar y que la primer premisa se siga cumpliendo
* Posesión absoluta de todo bien material que se desee
* Capacidad para inspirar temor a cualquiera que se cruce en el camino
Supongo que con estas alcanza como para que alguien diga "Soy rey del universo!".

Pues bien... entonces veamos, si se me permite, cómo aplican estas premisas en nuestro mundo actual.
* Capacidad para obligar a cualquier persona a hacer lo que uno quiera
Sabemos que en varios lugares la esclavitud ya fue abolida, pero aún así, también sabemos que, si sos un tipo medianamente fuerte y tenés la actitud adecuada, podés intimidar a muchos a que hagan lo que gustes. Y si todo falla, siempre está la cuestión de la guita. Si vos le pagás $50 a un tipo para que apague la luz de tu habitación porque no querés pararte, tené por seguro que lo hará.

* Habilidad de ir a cualquier lugar y que la primer premisa se siga cumpliendo
Nada que un avión privado o, de nuevo, guita para pasajes, no solucione... si sos parte de ese programa de millas acumuladas que tienen algunas aerolíneas, mejor aún!

* Posesión absoluta de todo bien material que se desee
No quisiera ser repetitivo pero... guita... o buena habilidad para el choreo, lo que te sea más fácil conseguir...

* Capacidad para inspirar temor a cualquiera que se cruce en el camino
Un par de músculos asustan a los débiles... un cerebro pensante intimida a los tontos... y para los demás... bueno, está la guita, como siempre.

¿Qué conclusión alcanzamos con todo esto? Que no hace falta ser un super villano para conquistar el mundo... porque, hoy en día, "conquistar el mundo" implica cosas que no requieren luchar con monstruos, super héroes, o usar máquinas raras.
Solo necesitamos músculos, guita y cerebro.
Si vemos a la gente famosa que nos rodea, tenemos, por ejemplo:
* Bill Gates: un tipo con mucha guita y un gran cerebro... pero un debilucho.
* Arnold Schwarzengger: un tipo con grandes músculos y mucha guita... pero es un boludo.

Creo que todos podemos estar de acuerdo en quién podría ser la única persona que podría conquistar el mundo. El único que tiene músculos, guita y cerebro...

Les doy una pista... es un científico, pero no va a ayudar a detener el monorriel.

sábado, noviembre 22, 2008

De cómo vivir la mejor noche de mi vida.

Todo. Lo fue todo. La mejor noche, el mejor recital, el mejor evento. Todo.
Si usted, querido lector, me conoce o visita asiduamente este blog... o aún si no lo hace... si quizás noto la foto que lo encabeza, sabrá que si algo me identifica a mí, si hay algo que la gente use para describirme, es mi fanatismo por Queen. La gente que me conoce llega a recordarme cada vez que escucha Queen porque termina identificando a la banda conmigo... esto es, simplemente, porque yo soy tan enfermo de Queen, que termino jodiendo a todo el mundo con ellos.
En fin...
Hoy tuve la oportunidad... bah, el orgullo digamos... de ir a ver la presentación de Queen + Paul Rodgers en el estadio de Velez.
No voy a hablar sobre qué me parece que Queen esté con PR o si intenta reemplazar a Freddie... no, hoy voy a hablar exclusivamente del recital.
Después de esperar 2 horas a que sea la hora oficial que se estableció para el comienzo del recital, yo ya estaba poniéndome nervioso y ansioso. A las 21:30 no daba más de la ansiedad... mal para mí, porque el recital empezó 45 minutos más tarde, a las 22:15...
Una pantalla proyectando un cielo cósmico indicaba que estaba por empezar una noche especial.
Sale en escena Brian May... sale Roger Taylor... ah, y sí, sale Paul Rodgers. Junto a ellos están el bajista Danny Miranda, el segundo guitarrista cuyo nombre no recuerdo, y el legendario tecladista de Queen (quien los acompañara en las giras aún cuando Freddie vivía), Spike Edney.
El recital se compone de un éxito tras otro... todos temas famosos de Queen, todos absolutamente coreados por la multitud... intercalados, hay temas del disco nuevo (The Cosmos Rock) y un par de temas de Paul Rodgers solista.
Notablemente viejos (pero sin perder ni un poco de fuerza o destreza), Brian May y Roger Taylor saludaron a la gente y demostraron el amor que tienen por el país. Brian habló casi todo en castellano, intercalando algunas cositas en inglés... Paul Rodgers no tenía idea de dónde estaba porque en una se mandó un "O brigado".
Tres momento en particular acapararon mi atención y la de todos:
* Roger Taylor, parado en el medio del escenario, agarra sus baquetas y empieza a golpear las cuerdas de un contrabajo... así toca algunos riffs conocidos, como el de Under Pressure o Another One Bites The Dust. Después, suelta el contrabajo y se pone a tocar un bombo. Mientras toca el bombo, le acercan un redoblante y empieza a intercalar entre ambos. Luego, le acercan unos platillos y toca los tres elementos. Los asistentes pasaban, y después de un rato, Roger, que había empezado con un bombo, estaba tocando un juego de batería completo de varios cuerpos con el cual siguió un par de canciones más.
* Brian May, haciendo su acostumbrado solo de guitarra, empieza a tocar el comienzo de Bijou... y no solo el comienzo, sino que toca el tema entero... quien lo conozca, sabe que este tema tiene estrofas en guitarras, y lo que sería el "solo", lo hace Freddie cantando... bueno... acá fue así... a la hora de cantar, ni Brian ni Roger ni Paul lo hicieron, sino que en la pantalla aparecieron imágenes de Freddie, y su voz se escuchó por los parlantes... fue realmente un momento único... estábamos todos cantando con Freddie.
* Como si lo de recién no fuera suficiente, a la hora de tocar el infaltable Bohemian Rhapsody, un piano hace la melodía y desde la pantalla, nuevamente, Freddie se pone a cantar con todos nosotros... Brian y Roger lo acompañan como si aún estuviera ahí.

Podría seguir mucho más, pero basta resumirlo con que pasé una de las mejores noches de mi vida, y cumplí un sueño que tenía hace mucho... poder ver a Queen, o al menos lo que queda de ellos, en vivo.

Si mi memoria no me traiciona, estos son los temas que tocaron sin ningún orden particular:
De Queen:
Keep Yourself Alive (Brian hizo el riff del comienzo en su solo), Brighton Rock solo, I'm in love with my car, '39, Love of my life, Bohemian Rhapsody, God Save The Queen, Tie Your Mother Down, We Will Rock You, We Are The Champions, Fat Bottomed Girls, Another One Bites The Dust, Crazy Little Thing Called Love, Las Palabras De Amor, Under Pressure, Radio Ga Ga, Hammer To Fall, I Want To Break Free, A Kind Of Magic, I Want It All, Bijou, The Show Must Go On
De Queen + Paul Rodgers:
Cosmos Rockin', We Believe, C-Lebrity, Say It's Not True, Surf's up... School's Out!
De Brian May:
Last Horizon
De Paul Rodgers:
Feel Like Makin' Love, Alright Now, Seagull

Espero no estar olvidándome de ninguno... si alguien que fue recuerda algún tema más, me avisa...

viernes, octubre 31, 2008

De cómo notar el saludo ajeno

Usted y yo, que vivimos en Argentina (bueno, vos no, pero podés leer igual), sabemos cómo es la cosa acá... sabemos la posta, la realidad, la verdad de la milanga... sabemos que una institución tan importante como lo es la Policía, debería ser respetada y agraciada como tal. Y sabemos que eso no ocurre. Hoy mismo, decir "Sos policía" es sinónimo de insulto.
Estará usted de acuerdo conmigo en que la institución policial no es respetada como tal, y se la ha llegado a tildar hasta de corrupta (que quede claro que esa es la opinión popular, no la mía... me explico, oficial?).
Sin embargo... sí, un "sin embargo" tenía que haber, porque, o sea, no voy a hacer un post después de un mes solo para decir que los yutas son todos truchos... si así fuera, mi próximo post debería ser "De cómo Tinelli es grasa".
Decía... sin embargo, muy a pesar de todos los calificativos que los guardianes del orden pueden tener, hay algo innegable y es cualidad positiva entre ellos... y curiosa también: la fraternidad.
¿A qué me refiero? Particularmente a algo que noté ayer, mientras paseaba por la ciudad. De repente, un uniformado que venía caminando por la calle Neuquén, se cruza con el policía de turno que estaba en la esquina... y se saludan, se quedan charlando. Y esto me llamó la atención... ¿Se conocían previamente los policías? ¿O es que simplemente el hecho de ser policías les da el puntapié inicial para charlar amenamente?
Pensándolo con un poco más de énfasis, noté que en realidad la segunda opción es la que suele prevalecer... porque no es la primera vez que lo veo. Patrulleros que rondan la zona y en cuanto ven a un policía, frenan y se ponen a charlar. Es una escena que seguro usted también notó alguna vez.
Esto es lo que me hace pensar en la cualidad de la institución... el compañerismo. El "te saludo porque vos sos policía y yo también, aunque no tengo idea de quién sos". Eso no pasa en ninguna otra profesión... excepto, claro, en la del colectivero, donde ahí ya prácticamente es ley el saludo. O sea, para tener registro profesional de colectivero, además de hacer el examen de manejo, tenés el teórico donde una de las preguntas es:
Usted viene manejando por la avenida Juan B. Justo y nota que de la otra mano viene un colectivo de su misma línea. ¿Cuál es su reacción?
A) Lo ignoro para no distraerme de mi trayecto
B) Le hago una leve señal de reconocimiento
C) Le hago luces y si se da la oportunidad, puteo a su vieja

Creo que todos sabemos la respuesta correcta...
En fin... no sé, me parece medio loco eso de saludarse y generar confianza simplemente por compartir la profesión... es como que yo, siendo zapatero, entre a una zapatería cualquiera y me ponga a charlar lo más confianzudo por el mero hecho de dedicarme a lo mismo.
Esa es la ventaja que tenemos los programadores... no somos fácilmente reconocibles por la calle, no tenemos uniforme ni insignia... por eso el laburo del programador, también, suele ser un laburo solitario.

sábado, septiembre 20, 2008

Let me entertain you... once again.

No necesito decir nada... la imagen habla por sí sola:

martes, septiembre 02, 2008

De cómo alegrarle la vida a la gente.

En mi eterna lucha por la paz mundial y el bienestar general de la gente y las comunidades, me crucé, una vez más, con un pensamiento fugaz... una idea, un concepto que atravesó mi mente y decidió montar carpa. Hizo una fogata para pasar la noche, se leyó un libro y se fue a dormir a la luz de la luna.
Nosotros, los seres humanos, a veces tenemos la necesidad, la imperiosa ansia de satisfacer a los demás, de hacerlos felices... o, aunque sea, de hacerlos sonreir un poco, de alegrarles el día.
Dios sabe que ese es mi objetivo en la vida, que si para algo sirvo, es para tratar de alegrar a los demás, a costa de mi propia alegría.
Y en pos de ese concepto de vida, es que trato de pensar constantemente en nuevas formas de alegrar a la gente... de sacarle esa pequeña sonrisa... de que al final del día puedan decir "No sabés lo que me pasó hoy".
Y ayer, charlando con Jose, una persona que nunca entra a mi blog y lo admite, pero que ahora que la nombré va a entrar y me va a firmar, se me ocurrió una nueva forma de hacer feliz a la gente... usted quizás piense que yo estoy loco, o que puedo llegar a ser macabro... pero quién no lo es? Ah, usted no? Uh...
En definitiva, toda esta larga introducción era para comentarle esto... usted piénselo.
¿Hay, acaso, algún trabajo menos gratificante que el de médico forense? Nunca nadie con quien charlar, nunca una anécdota divertida del tipo "Y lo estaba cortando... y se levantó!", nunca un mate para pasarse entre colegas mientras se descuartiza un fiambre... del modo que yo lo veo, y déjenme aclarar que no es un modo muy preciso ya que nunca morí todavía, el médico forense se encuentra absolutamente solo en la morgue (lo de "solo" es relativo, ya que compañía puede tener, pero no muy vivaracha que digamos), constantemente abriendo y cerrando cadáveres, hablando solo con su grabadorcito y haciendo anotaciones en un ambiente casi a las penumbras porque si vas a laburar con muertos, no da poner luces de colores y Los Sultanes de fondo.
Entonces, pienso... ¿Cómo podemos sacarle una sonrisita a este lúgubre personaje? Y ahí es donde se me prendió la lamparita de bajo consumo...
Mi idea acá es tratar de imponer un estilo... una sugerencia... ¿Qué les parece si todos tratamos de morir haciendo muecas, morisquetas? Morir haciendo el gestito de idea, morir con una sonrisa grande, morir guiñando un ojo...
Ustedes tan solo imagen la carita de feliz cumpleaños del forense, al abrir la bolsa que trae vuestro cadaver, y encontrarse a alguien que le guiña un ojo... mínimo una sonrisa le sacamos... y a nosotros no nos costaría nada, realmente!
Antes de que se aleje aterrado y mirándome pensando "este tipo está loco"... piénselo un segundo... tómese el tiempo para reflexionar sobre lo que propongo...
Listo? Lo meditó? Lo pensó? Ok, ahora puede huir despavorido...

sábado, agosto 23, 2008

De cómo amar y seguir amando a Les Luthiers.

Krusty comentó cierta vez lo exaltante que es poder presenciar hechos históricos. Decía "1969, el hombre camina en la luna. 1971, el hombre camina en la luna... de nuevo. Luego, por mucho tiempo no ocurre nada", y es ahí donde yo agrego "hasta ahora".
22 de Agosto de 2008, en la bella ciudad de Rosario, en el Teatro Fundación Astengo, a las 21 hs.
Les Luthiers realiza el estreno mundial de su nueva obra, Lutherapia. Y Cosme Fulanito, quien les escribe, presencia el acto desde el primer asiento de la primer fila.
No voy a contar sobre el espectáculo en sí porque no quiero arruinarle la alegría a nadie. Solo voy a comentar mis impresiones, que nada adelantan y nada arruinan.
En primer lugar, y como apertura de esta bonita crítica, debo decir que el grupo remontó muy bien con respecto a su espectáculo anterior, Los Premios Mastropiero. Ese show, si bien no era malo, dejaba bastante que desear... más aún para los que esperábamos un poco de material nuevo después de 3 años de Las Obras de Ayer, un show compuesto por obras viejas.
En esta ocasión, Lutherapia viene fresquito y con muchas cosas muy graciosas. Y con muchos guiños para los fanáticos... por ahí son mencionados personajes viejos que solo los que conocen bien al grupo van a saber identificar.
El show es casi casi nuevo en su totalidad. Solo dos obras son refritadas de viejas épocas y adaptadas a este nuevo espectáculo. No voy a decir cuales, por si las moscas.
Una cosa que sí puedo contar, y que no me gustó demasiado, es que, al igual que en Los Premios Mastropiero, acá una vez más el show entero transcurre bajo una misma temática. En el show anterior era una entrega de premios, en éste, es un hombre (Rabinovich) y su psicólogo (Mundstock), lo que explica el título Lutherapia.
Hay muchas cosas para comentar y nada que pueda decir por temor a arruinarle la alegría a alguien, así que el que quiera detalles, me pregunta. En definitiva el show me pareció muy bueno, un regreso que era más que esperado y me dejó con ganas de más. Ganas que, obviamente, saciaré yendo a ver este mismo show una y otra y otra vez.
Y los típicos nervios del estreno esta vez estuvieron más que presentes. Hubo varias equivocaciones, varios balbuceos, varias tentadas... y varias acotaciones improvisadas del tipo "Es que estamos en el estreno".
Luego del show, como para que la fiesta continúe, fui a comer con un grupo de fanáticos. Comí bien, charlé, la pasé bien, y tuve el honor de contar con la presencia, una vez más, del señor Carlos Nuñez Cortés que se prestó a participar de la reunión, a firmar autógrafos y sacarse fotos por doquier. Un caballero, realmente.

A continuación, y como sugiriendo el final... la prueba del cohecho:
Photobucket

lunes, agosto 18, 2008

De cómo tomarse la vida relajado

A usted seguramente le pasó esto alguna vez... se va a sentir identificado, hágame caso. Escuche, o mejor dicho, lea esta narración y dígame si no sintió lo mismo en alguna ocasión, yo sé que sí.
Podría gastar un par de párrafos más explicando cómo usted va a saber relacionar lo que voy a contar con alguna experiencia propia, pero me van a calificar de chanta y no es mi intención (¿no lo es?) dejarle a usted esa impresión de mí. Por lo tanto, pasemos al relato propiamente dicho.
El sábado pasado salí a la noche con una hermosa compañía, y fuimos a uno de esos bares con nombre ridículo que son tan convenientes para cuando no sabés a dónde ir y querés quedar bien. La cuestión sobre este lugar es que, así como tiene una amplia carta de tragos y demás brebajes para pasar un buen rato, también ofrece un completo menú gastronómico para que puedas cenar ahí y quedarte hasta el provechito.
Dada dicha situación, y el hecho de que nosotros éramos solo dos personas que no íbamos a comer, nos vimos forzados por los dueños del lugar a no conformarnos con dos simples bebidas. Para que valiera la pena nuestra estancia (y cómo cuidan a la clientela ahí, eh!), tuvimos que pedir varias cosas hasta alcanzar un importe mínimo de $30.
Vuelvo a repetir, nosotros no habíamos ido a comer... así que nos atiborramos de bebidas. Bah... la pluralización me parece que sobra acá. Yo me atiborré de bebidas.
Hasta ahí todo bien, me bajé dos Cocas y un Red Bull pero estaba bien, relajado... completamente despierto e hiper-activo, pero relajado.
A continuación decidimos continuar nuestro tour por la city y desembocamos en ooootro bar. Esta vez, dado que este segundo lugar era más para "ir a tomar algo" y punto, no nos exigieron pedir bebidas para un armamento... pero sí teníamos que pedir algo, porque no todos son generosos como McDonald's que te dejan quedarte sentado en las mesas, hacer un asado, escribir una novela, tener una reunión de alcohólicos anónimos, y jugar un picadito, sin siquiera verte obligado a pedir unas papas medianas.
En fin... pedimos más Coca, como para despuntar el vicio. Y yo, una vez más, estaba tranquilo... relajado.
Es aquí, mi querido lector, en este preciso instante, en que quiero que usted se relacione conmigo. Imagine la situación: Habían pasado en mi haber ya tres Cocas y un Red Bull, y sin haber comido nada en el medio. Y yo estaba relajado.
Llego a mi casa y entonces ocurre... sucede exactamente en el momento en que abro la puerta de entrada. No pasó antes, en el camino de vuelta. No pasó en el trayecto de la cochera a mi hogar. No pasó en toda la noche. Pasó en el momento en que puse la llave en la cerradura...
Toda esa relajación que sentí durante la noche se fue por el excusado... o mejor dicho, ahora estaba clamando por irse por el excusado.
¿Ve a qué me refiero? ¿No le ocurrió nunca eso? Sentirse tranquilo toda la noche, no tener la más mínima ganas de desagotar (no es fino, señora?), y sin embargo, en cuanto su cerebro detecta que está cercano a un baño, de repente todo cambia. De repente descansar la vejiga es para usted la tarea más importante del mundo. En ese corto trayecto usted no puede caminar, se tambalea, baila, hace piruetas... no sabe cómo contenerse hasta que, por fin, entra al cuarto, manotea como puede el interruptor de luz, levanta la tapa (si es hombre) y... ¡El cierre del jean se trabó!

martes, agosto 05, 2008

De cómo ganar un lugar de privilegio.

Buenas noches tengan ustedes y que la dicha sea con vosotros, o sea ustedes. Vengo a contarles un cuento de actualidad, una de mis visiones del mundo... es decir, otra anécdota más de colectivos.
Dado que mi queridísimo Vivace se encuentra actualmente clamando por su vida en un humilde taller mecánico del barrio de Caballito, me veo en la obligación de retomar mis viejos hábitos de viajar en colectivo. ¿Sabía usted que ahora sale $1 el boleto? Sí, posta, ya no sale $0,40! A dónde iremos a parar?
En fin... hoy tuve que hacer un caricatunesco viaje en el cómodo colectivo de la línea 2... bueno, cómodo cuando viene el bondi grande, el que se parece a los bondis actuales, no esa cafetera horrible recontra chica que no sé cómo puede seguir circulando por la Capital Federal. Estoy seguro que ese tipo de bondis fue el que se tomó San Martín para cruzar los Andes. Tuvo que pagar $1,20 porque era pasando la Gral Paz.
Como decía, viajaba en el colectivo, y noté algo que todo el mundo nota, todo el mundo sabe, pero nadie lo comenta. Al menos no el momento.
Debido a la increíble concurrencia del transporte (poder de convocatoria que le dicen), me ví obligado a viajar parado, cosa que no me molestaba más que por el hecho de que yo quería leer y se hace jodido con gente alrededor y agarrándose de una manija.
La curiosa escena se presentó a continuación. ¿Vio esos asientos para tres que están en el fondo? Esos que tienen un asiento solo que sigue la fila y dos descolgados que quedan apuntando al pasillo. Bueno, el asiento del medio de esos dos acababa de desocuparse.
Normalmente uno no ambicionaría ese asiento. Todos sabemos lo horrible que es ser uno de los dos únicos descolgados que miran al pasillo, y encima con la desgracia de tener que estar apretado por dos personas a ambos costados. Pero cuando un colectivo está lleno hasta la médula, hasta el huequito entre la máquina expendedora es un buen proyecto de asiento.
La cuestión es que dicho asiento se liberó, y aquí ocurrió lo que todos sabemos y nadie menciona. Aquél tipo que estaba en la otra punta del colectivo, apoyado contra la baranda para discapacitados, vio el lugar vaciarse y decidió tomarlo. No importa que hubieran unas 40 personas paradas en el medio, el lugar es legalmente de él por haberlo visto en la lejanía. Pero, claro, no va a demostrarlo públicamente porque la gente podría lincharlo y perseguirlo con antorchas, como indica la ley que se debe actuar ante un caso así.
En su lugar, va a acercarse al lugar de a poco. Primero se acerca hasta el caño del medio... empujando a todo el mundo a su paso. Ah, sí, él intenta conseguir el asiento disimuladamente, pero no le importa derribar a cualquier persona que se le interponga. Una vez ahí, intercepta a alguien que quiere ocupar dicho asiento. Piensa "qué hijo de puta, cómo se atreve a robarme el lugar, ese pobre viejecito que lleva tres horas parado al lado del asiento con las rodillas temblándole... y encima embarazado?".
Como le importa un carajo, sigue avanzando veloz pero furtivamente entre la muchedumbre. Elude a uno, empuja a otro, tacklea a un tercero y llega a estar cara a cara con el viejecito. A esta altura nada importa, el asiento está ahí y la posibilidad de disimular que no le interesa se esfumó.
Se para frente al asiento. Mira al viejo, el viejo lo mira. En sus miradas se nota la intención de ambos. El viejecito pone sus ojos de ternura, los que le hacen ganar cualquier lugar en el colectivo, en la fila del banco, del supermercado, y en Sunset de Olivos cuando va todos los sábados a la noche a mover el esqueleto con sus amigos Zoilo y Fermín...
El hombre pone su cara de hombre serio, su mirada recia y finalmente decide poner fin a la contienda. Patea el bastón del dulce anciano y éste cae de costado en una forma tan típica del slap stick.
Finalmente, ocupa el lugar, se acomoda y mira hacia adelante (obligado por el hecho de estar apretado entre dos personas y, por tanto, no poder mover siquiera el cuello). Se absorbe en sus pensamientos sin importarle la crueldad con la que consiguió su butaca y nota que, adelante, en los asientos de uno, exactamente al lado de donde estaba parado en primer lugar, se desocupó un lugar.
Toma coraje, respira fuerte, le reza a Dios y salta...

martes, julio 15, 2008

De cómo volver nomás por unos minutos.

Sí, yo sé que hace mucho que no actualizo nada, pero es que estoy ocupado... posta, te juro...
Ya voy a poner algo en algún momento, esto no muere... nunca morirá... a menos que se haga pago, en ese caso morirá...

Ahora solamente quería poner esta foto, para compartir con el mundo mi alegría por mi más reciente adquisición, que sé que voy a disfrutar mucho.


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